El Mundo Indígena 2026: Personas indígenas con discapacidad: la promoción de los derechos humanos mediante la aplicación del marco normativo en 2025

A medida que las tasas de discapacidad aumentan en todo el mundo, su impacto en las comunidades indígenas se ha vuelto más profundo y de gran alcance.[1] Se estima que 54.000.000 de personas indígenas viven con alguna discapacidad y esta cifra incluye a 28.000.000 de mujeres indígenas. Tan solo en la región de Asia-Pacífico, 45.000.000 de personas indígenas con discapacidad sufren pobreza extrema y vulnerabilidad. Esta situación se ve agravada por la falta de servicios adecuados, los desastres naturales y las crisis climáticas.

Las personas indígenas con discapacidad, con frecuencia, suelen ser privadas de autonomía y de la capacidad de ejercer sus derechos individuales y colectivos. Por tanto, deben sortear la tensión entre la reivindicación de estos derechos y las normas sociales que las marginan.

Los marcos convencionales sobre discapacidad a menudo no logran reconocer los derechos colectivos ni las identidades culturales indígenas. Arraigados en perspectivas coloniales, estos enfoques enfatizan los déficits individuales en lugar de las barreras estructurales. En consecuencia, generan políticas que ignoran los valores, las costumbres sociales y los sistemas de conocimientos tradicionales de los Pueblos Indígenas.


Este artículo forma parte de la 40.ª edición de El Mundo Indígena, una publicación anual de IWGIA que documenta e informa sobre los avances experimentados por los Pueblos Indígenas. Encuentre El Mundo Indígena 2026 completo


El vínculo entre los Pueblos Indígenas, las personas con discapacidad y la paz y la seguridad ha ganado una creciente atención mundial, en particular dentro del discurso internacional de los derechos humanos liderado por las Naciones Unidas. Si bien las comunidades indígenas han defendido durante mucho tiempo la tierra, la cultura y la libre determinación, las personas indígenas con discapacidad siguen estando entre las más marginadas dentro de estas poblaciones. En 2024,, José Francisco Calí Tzay, entonces Relator Especial sobre los derechos de los Pueblos Indígenas, presentó el documento Personas indígenas con discapacidad, Informe A/HRC/57/47, dentro del marco de los derechos humanos de la ONU. Allí se subrayó que las personas indígenas con discapacidad sufren una discriminación múltiple e interseccional, la cual tiene sus raíces en los legados coloniales, el racismo estructural, la pobreza y la marginación geográfica. En conjunto, estos factores restringen el acceso a la atención médica, la educación, el empleo y una participación política significativa.[2]

De igual forma, en su Recomendación General n.º 39 (RG 39 de la CEDAW), el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer destacó las vulnerabilidades específicas de género y discapacidad a las que se enfrentan las mujeres y niñas indígenas. Asimismo, el Comité subrayó la necesidad de abordar las formas interseccionales de discriminación. Por tanto, instó a adoptar medidas con pertinencia cultural, inclusivas en materia de discapacidad y basadas en los derechos. Dichas acciones deben fundamentarse en la libre determinación y la igualdad sustantiva para garantizar su plena participación y protección dentro de los marcos de paz, seguridad y desarrollo.[3]

Agenda multilateral de derechos humanos y enfoque institucional sobre las personas indígenas con discapacidad

En 2025, la atención mundial sobre las personas indígenas con discapacidad estuvo determinada, en especial, por los procesos multilaterales de derechos humanos dentro del sistema de las Naciones Unidas. Los espacios deliberativos clave desempeñaron un papel fundamental. Entre ellos se encuentran el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) y el Consejo de Derechos Humanos. A estos se suman las Observaciones finales de la CEDAW dirigidas a los Estados miembros (tales como Nepal) y los informes temáticos de los relatores especiales de la organización. De igual manera, destacó la formulación de la Hoja de Ruta de la CEDAW 2025 en dicho país asiático, junto con otras iniciativas en el contexto nacional nepalí. En conjunto, estos mecanismos reforzaron el principio de que los derechos de los Pueblos Indígenas, la inclusión de las personas con discapacidad, la interseccionalidad y la paz sostenible son inseparables.

Por ejemplo, el 26 de enero de 2025, el CDPD[4] abrió la "Convocatoria para la presentación de observaciones sobre el proyecto de directrices para abordar las formas múltiples e interseccionales de discriminación contra las mujeres y niñas con discapacidad". Esta iniciativa tiene el propósito de guiar a los Estados parte y a otros garantes de derechos en la atención de las deficiencias de aplicación. Asimismo, busca crear un repositorio de buenas prácticas para enfrentar las formas múltiples e interseccionales de discriminación contra este sector de la población. En respuesta a este llamado,[5] la National Indigenous Disabled Women Association Nepal (NIDWAN), Women Enabled International, la Asia Pacific Indigenous Women and Girls with Disabilities Network (APIWDN) y la Indigenous Persons with Disabilities Global Network (IPDGN), junto con organizaciones regionales, presentaron un informe conjunto. El texto aborda el clima, el liderazgo, la salud sexual y los derechos reproductivos, así como la discriminación interseccional, vinculando estos temas con las mujeres con discapacidad y las mujeres indígenas con discapacidad.

Estos debates recalcaron que los Pueblos Indígenas siguen enfrentando una desigualdad estructural arraigada en el despojo colonial, la discriminación y la exclusión de la toma de decisiones. Dentro de este contexto más amplio, cada vez hay un mayor reconocimiento de que las personas y las mujeres con discapacidad experimentan una marginación agravada. En consecuencia, esta realidad requiere respuestas políticas específicas en todos los niveles, fundamentadas en la pertinencia de cultura y género. El cambio hacia la interseccionalidad marca una evolución importante en el discurso político mundial sobre los Pueblos Indígenas. De este modo, se trasciende el reconocimiento generalizado de los derechos para enfocarse en las identidades diferenciadas y las realidades que viven estas poblaciones.

Identidad indígena y discapacidad

Las mujeres y los hombres indígenas con discapacidad sufren una discriminación interseccional determinada por el capacitismo, el sexismo, el racismo, la pobreza y el aislamiento geográfico. Muchas de estas personas se enfrentan a barreras para acceder a la atención médica, la educación, la participación política y a servicios con pertinencia cultural. Asimismo, las políticas históricas de asimilación y la institucionalización las han excluido aún más de la toma de decisiones comunitarias y de los sistemas de conocimientos tradicionales. A pesar de estos desafíos, los defensores indígenas de las personas con discapacidad enfatizan una resiliencia basada en la identidad colectiva, la espiritualidad y la sanación tradicional. En 2025, las iniciativas mundiales de promoción y defensa de la discapacidad exigieron lo siguiente: el reconocimiento de la libre determinación y la participación significativa de las mujeres y las personas indígenas con discapacidad; la protección de los idiomas, las culturas y los sistemas de conocimientos en formatos accesibles; el control indígena sobre la educación, la salud y los servicios sociales; y medidas de protección social. Estas prioridades demuestran que la inclusión de la discapacidad es inseparable de la soberanía de los Pueblos Indígenas y la consolidación de la paz.[6]

En consonancia con estas directrices a nivel nacional y subnacional, el gobierno de la provincia de Gandaki aprobó la Ley de Personas con Discapacidad en dicha jurisdicción.[7] Esta normativa ilustra los intentos de adaptar los compromisos mundiales en materia de derechos humanos a los contextos locales dentro de los marcos de gobernanza, seguridad y desarrollo. Pratima Gurung y Krishna Gahatraj, integrantes de NIDWAN, fueron seleccionados como expertos para redactar la ley entre junio y septiembre de 2025. Dicho documento incorporó compromisos constitucionales con la inclusión y la justicia social en Nepal. Los principios fundamentales integrados en la ley abarcan la igualdad y la no discriminación, la accesibilidad de los servicios públicos, la participación en la gobernanza y la protección contra la violencia y la explotación. La ley adopta una definición basada en los derechos y alineada con el CDPD. De este modo, reconoce la discapacidad como la interacción entre las deficiencias y las barreras sociales. Además, el texto aborda la discriminación estructural e interseccional, la diversidad de las personas con discapacidad, los datos desglosados y el acceso a la lengua materna. Por consiguiente, las personas indígenas con discapacidad y sus derechos relativos a las disposiciones de dignidad e igualdad contribuyen de forma indirecta a la prevención de conflictos y a la cohesión social.

Derechos, voces y representación

El reconocimiento de los derechos, las voces y la representación de los hombres y las mujeres indígenas con discapacidad es esencial para lograr una paz y seguridad sostenibles. La paz no debe entenderse de forma exclusiva como la ausencia de conflictos armados, sino como una condición integral basada en la justicia, la dignidad, la inclusión y la protección de los derechos individuales y colectivos. Para muchas comunidades indígenas marcadas por historias de colonización, despojo y marginación sistémica, la paz está vinculada de manera estrecha a la libre determinación, la continuidad cultural y el acceso equitativo a los recursos sociales, políticos y económicos. En este contexto, las personas y las mujeres indígenas con discapacidad sufren a menudo formas interseccionales de exclusión. Por consiguiente, su inclusión significativa resulta fundamental para cualquier marco eficaz de paz y seguridad.

Por lo tanto, la representación no es simbólica, sino un requisito práctico para lograr una paz equitativa y sostenible. La participación y representación de las voces indígenas en la 3.ª Cumbre Mundial sobre Discapacidad, celebrada en Berlín en 2025, resultó ejemplar gracias a su Llamado a la Acción para la Adopción de Compromisos.[8] Asimismo, este hito se consolidó con la organización de cuatro eventos paralelos durante la Cumbre.[9] Pratima Gurung,[10] representante de la IPDGN, centró las voces de las personas y las mujeres indígenas con discapacidad al participar como ponente en diversos eventos paralelos durante el encuentro. Además, la especialista subrayó la importancia de la participación como un principio fundamental de los derechos humanos que permea todos los aspectos de la vida pública y privada. Esta declaración cobra especial relevancia en un contexto donde las personas indígenas con discapacidad siguen siendo uno de los grupos más marginados del mundo. Gurung pronunció un contundente llamado a la acción. En su discurso, enfatizó que la participación significativa “no se trata solo de nuestros derechos individuales, sino también de la libre determinación colectiva. Necesitamos crear soluciones innovadoras y nuestros propios espacios para poder participar y expresar nuestras voces”.[11]

Al estar presentes en diversos foros mundiales, regionales y nacionales, estas voces han resonado para respaldar a las organizaciones de discapacidad dirigidas por indígenas. Dicha representación constituye un paso fundamental hacia una paz inclusiva. Las personas indígenas con discapacidad instan a promover un liderazgo interseccional entre las mujeres, los jóvenes y las personas con discapacidad. Esta medida fortalecerá aún más la gobernanza inclusiva y la cohesión social. En conjunto, afirman que cuando las personas y las mujeres indígenas con discapacidad participan de manera significativa en las negociaciones de paz, la planificación de la respuesta a desastres y los procesos de gobernanza, las políticas se vuelven más receptivas a las necesidades reales de la comunidad. Asimismo, estas directrices adquieren una mayor capacidad para abordar las desigualdades estructurales.

Contexto del clima y la tecnología

La paz y la seguridad son urgentes para las personas indígenas con discapacidad en relación con el cambio climático y la transformación tecnológica. Los impactos climáticos, tales como el clima extremo, la degradación ambiental y el desplazamiento, amenazan las tierras ancestrales, la continuidad cultural y el acceso a la atención médica. Esta situación afecta de manera desproporcionada a quienes tienen alguna discapacidad. Al mismo tiempo, las tecnologías inclusivas, tales como los dispositivos de asistencia, la telesalud y la comunicación digital, pueden mejorar la educación, la participación y la resiliencia comunitaria. Por el contrario, el acceso desigual o el control externo pueden profundizar la exclusión y socavar la soberanía. Garantizar la justicia requiere una acción climática que integre la discapacidad, un acceso tecnológico equitativo y el Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI). Asimismo, exige el liderazgo significativo de las personas indígenas con discapacidad en los debates climáticos y ambientales, los aspectos digitales y los procesos de toma de decisiones para la consolidación de la paz. En este contexto, han surgido iniciativas graduales a nivel mundial, regional y nacional para lograr una acción climática inclusiva. En este sentido, el acceso a la información y la tecnología ha seguido siendo fundamental.

En consonancia con estas acciones, desde el 24 de agosto hasta octubre de 2025, NIDWAN llevó a cabo ocho consultas a nivel nacional y comunitario en Nepal. Estos espacios abarcaron el Sagarmatha Sambad (un foro de diálogo de múltiples partes interesadas). Este proceso se realizó en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente y Bosques, el gobierno de Nepal, la Fundación Nacional para el Desarrollo de las Nacionalidades Indígenas, las agencias de la ONU y 18 organizaciones de la sociedad civil nepalíes. Estas consultas enfatizaron la formulación de la Contribución Determinada a Nivel Nacional 3.0 (NDC 3.0). De este modo, el proceso incorporó la perspectiva de Igualdad de Género, Discapacidad e Inclusión Social (GEDSI) por primera vez en el país asiático. Además, los encuentros destacaron la participación significativa de los Pueblos Indígenas y las personas con discapacidad, así como de los conocimientos tradicionales, tanto en la formulación de la NDC 3.0 como en su aplicación a nivel local junto con todas las partes interesadas.

En medio de múltiples cumbres, conferencias, talleres y eventos destinados a promover iniciativas de justicia climática, septiembre de 2025 se reconoció a nivel general como el mes de las Cumbres Climáticas. En este contexto, la Cumbre Nacional sobre Discapacidad y Cambio Climático 2025 se celebró por primera vez los días 16 y 17 de octubre de 2025 en Katmandú, Nepal. El encuentro, bajo el lema “Identidades interseccionales, resiliencia compartida: indigeneidad, discapacidad y género en la acción climática”, fue organizado conjuntamente entre NIDWAN y la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Nepal. Este espacio reunió a más de 65 partes interesadas múltiples, tales como el gobierno de Nepal, las agencias de la ONU y la Unión Europea, así como a organizaciones de la sociedad civil y representantes comunitarios de diferentes provincias nepalíes. Asimismo, el evento contó con mesas redondas, sesiones interactivas y mesas de diálogo rotativas (al estilo world café). Además, presentó el Llamado a la Acción 2025, el cual tiene como objetivo integrar una acción climática que contemple la discapacidad.

Por su parte, NIDWAN también organizó dos eventos paralelos previos a la COP 30, las negociaciones climáticas de la ONU celebradas en Brasil en 2025. Estos encuentros tuvieron lugar durante las reuniones de la SB62 en Bonn, Alemania, del 17 al 19 de junio de 2025. El primero , titulado “Financiación climática: historias de las bases en el Sur Global”, presentó testimonios de mujeres indígenas con discapacidad. El segundo, denominado “Acción climática justa en materia de género e inclusiva con la discapacidad”, se expuso desde la perspectiva de la justicia para las personas con discapacidad. Ambas sesiones recalcaron que los documentos finales previos a la COP, así como los de la COP en sí misma, deben incorporar las experiencias vividas. De igual modo, estos textos tienen que garantizar la disponibilidad de datos desglosados sobre este sector de la población, en especial sobre las personas indígenas con discapacidad.[12]

Además de estos diálogos climáticos, el 12 de junio de 2025 se organizó un evento paralelo titulado “Derechos e inclusión de las personas indígenas y con discapacidad en un clima cambiante”, durante el 18.º periodo de sesiones de la Conferencia de los Estados Parte de la CDPD. Durante su discurso de apertura, el Dr. Albert K. Barume, Relator Especial sobre los derechos de los Pueblos Indígenas, destacó las voces indígenas en la vanguardia de la justicia climática y de salud. Esta intervención se basó en las experiencias vividas por diversas personas indígenas con discapacidad de todo el mundo, quienes se encuentran en la primera línea de la crisis climática. Asimismo, el experto analizó el informe de derechos humanos de 2024 sobre las personas indígenas con discapacidad.

Por otra parte, durante la Semana de Acción Climática de Londres (del 23 al 29 de junio de 2025), se llevó cabo el evento “El respeto de los sistemas de conocimientos indígenas en la investigación y acción sobre el cambio climático en relación con la salud y el agua, y el camino a seguir”. Este encuentro se organizó gracias a la colaboración entre Minority Rights International, NIDWAN y la Endorois Indigenous Women Empowerment Network. Este diálogo destacó las perspectivas de los conocimientos indígenas, la salud y la gobernanza del agua en Nepal, Kenia y los Estados Unidos. De este modo, el espacio logró la participación de partes interesadas de más de 30 países. Además, propició conversaciones mundiales más amplias sobre el agua, los ecosistemas, la justicia climática y la tecnología.

En conjunto, estas iniciativas consolidaron la posición de NIDWAN para convocar más de cuatro eventos paralelos en la COP 30 en Belém, Brasil, celebrada del 10 al 21 de noviembre de 2025. Estos espacios reunieron a representantes de comunidades feministas, de personas con discapacidad, de los Pueblos Indígenas, del ámbito climático y de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). El objetivo de estos encuentros consistió en avanzar en la agenda de inclusión de la discapacidad y los derechos de las personas indígenas con discapacidad dentro de las negociaciones climáticas mundiales. El equipo de NIDWAN participó de forma activa durante el proceso de la COP. En este marco, mantuvo varias reuniones bilaterales con la Secretaría de la CMNUCC y los miembros del Grupo Constitutivo de los Pueblos Indígenas. El objetivo de estos encuentros consistió en abogar por la formación de un Grupo de Trabajo sobre Discapacidad y diversos grupos constitutivos. Por su parte, el Grupo Constitutivo de los Pueblos Indígenas presentó una carta formal para respaldar la inclusión de las personas indígenas con discapacidad en la conformación de dicho espacio en el marco de la CMNUCC.

El equipo de NIDWAN y de América Latina de personas indígenas con discapacidad también participó en la Cumbre Mundial de Mujeres y Jóvenes Indígenas, celebrada en Brasil durante la COP 30. Estas delegaciones se reunieron para estructurar un mensaje conjunto arraigado en el territorio, la memoria y la fuerza colectiva. Esta iniciativa promovió la inclusión y la interseccionalidad. Al mismo tiempo, contribuyó al liderazgo compartido y a la solidaridad en torno a la integración de los derechos de las mujeres indígenas y de las mujeres con discapacidad. Tras la finalización de la cumbre, las personas y las mujeres indígenas con discapacidad organizaron eventos posteriores a la COP. Estos encuentros abarcaron diversos diálogos en diferentes regiones de Asia-Pacífico, África y América Latina. Todas estas intervenciones vincularon de manera directa los derechos de las personas con discapacidad con el marco de paz y seguridad. Asimismo, las acciones se alinearon con normativas internacionales como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP), la RG 39 de la CEDAW, la CDPD y el Acuerdo de París sobre el Clima de 2015. Estos acuerdos abarcan los principios de protección humanitaria. A pesar de estos avances, el acceso a la tecnología sigue  siendo un desafío para este sector de la población.

Desarrollo social e inclusión de la discapacidad

El desarrollo social y la inclusión de las personas indígenas con discapacidad son esenciales para lograr una paz, justicia y seguridad sostenibles, tanto dentro de las comunidades indígenas y la sociedad en general. La integración de esta perspectiva en los marcos de paz y seguridad no solo constituye una obligación en materia de derechos humanos, sino también un camino hacia una paz transformadora, inclusiva y centrada en la comunidad. En las siete regiones geopolíticas, las iniciativas para la inclusión de la discapacidad y la construcción de movimientos han aumentado de forma sustancial. Por ejemplo, la Segunda Convocatoria Regional de Asia-Pacífico sobre Construcción de Movimientos y Desarrollo de Liderazgo para Mujeres y Niñas Indígenas con Discapacidad se celebró durante cuatro días en marzo de 2025 en Katmandú, Nepal. Este encuentro reunió a representantes de 12 países a través de la APIWDN. Dicha red ha trabajado de manera incansable para garantizar y promover los derechos de las mujeres y niñas indígenas con discapacidad. En especial, su labor apoya la aplicación de la RG 39 de la CEDAW. Por su parte, la convocatoria regional brindó un espacio para reflexionar sobre los contextos nacionales, el desarrollo del liderazgo y las estrategias destinadas a fortalecer los movimientos colectivos.

De igual forma, la APIWDN participó en la celebración del 25.º aniversario del Foro Internacional de Mujeres Indígenas, celebrada del 20 al 21 de junio de 2025 en Lima, Perú. En este espacio, se compartieron testimonios de honor, solidaridad e inclusión de la discapacidad entre las hermanas indígenas. Asimismo, Dipika Lama, representante de la APIWDN, emitió una declaración el 10 de marzo de 2025. Esta intervención tuvo lugar durante el Diálogo Interactivo del 58.º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos con el Relator Especial sobre los derechos de las personas con discapacidad. El documento instó a hacer cumplir las protecciones legales contra la discriminación, el acoso y la violencia en el lugar de trabajo. Al mismo tiempo, exigió garantizar la igualdad de acceso a un trabajo decente para las diversas mujeres con discapacidad. Además, el texto reivindicó el acceso a la protección social, a la reducción de la pobreza y a los programas de salud que cumplen con la CDPD. Por otra parte, la Reunión de Coordinación de Mujeres Indígenas del Mundo, celebrada el 11 de marzo, conmemoró la apertura del 69.º periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW). Este espacio fomentó un diálogo constructivo entre líderes mundiales, expertos y parlamentarios sobre las mujeres indígenas y las mujeres con discapacidad. Los participantes compartieron experiencias vividas, logros, desafíos y estrategias para fortalecer su presencia colectiva en los espacios mundiales de toma de decisiones. Las mujeres indígenas con discapacidad también participaron como ponentes en eventos paralelos, tales como “Dar un paso al frente, respaldar y alzar la voz a favor de los movimientos por los derechos de las mujeres” y “Empoderamiento de las mujeres en las Convenciones de Río: perspectivas de género para abordar el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la desertificación”. Estas intervenciones destacaron las iniciativas mundiales y el papel más amplio de la inclusión de la discapacidad en la promoción de la justicia de género y el desarrollo sostenible.

Las Observaciones finales del Comité de la CEDAW sobre el séptimo informe periódico del gobierno de Nepal, publicadas el 24 de febrero de 2025, subrayaron deficiencias significativas en el reconocimiento constitucional de los derechos de las mujeres indígenas. En el párrafo 46(a), el Comité expresó su preocupación por la falta de un reconocimiento explícito de los derechos de las mujeres indígenas. Esta omisión abarca su derecho colectivo a la libre determinación en consonancia con las normas internacionales. Por su parte, en el párrafo 47(a), el organismo recomendó a Nepal modificar su Constitución para reconocer de manera clara los derechos de las mujeres indígenas. Tal reconocimiento debe abarcar la libre determinación, así como la adopción de enfoques que respeten la diversidad de las realidades vividas por las mujeres. Las Observaciones finales abordaron además múltiples áreas relacionadas con las definiciones, los mecanismos de aplicación, y los marcos de seguimiento y evaluación. Estos elementos son necesarios para promover la igualdad de género y la no discriminación. En respuesta, el 4 de agosto de 2025, el Ministerio de Mujeres, Niños y Personas Mayores[13] puso en marcha diversas iniciativas a nivel nacional. Estos proyectos tienen como objetivo elaborar una Hoja de Ruta de la CEDAW en colaboración con agencias de la ONU, OSC y otras partes interesadas pertinentes. Estos esfuerzos representan un avance progresivo que incluye la incorporación de las cuestiones que afectan a las mujeres indígenas y a las mujeres con discapacidad en los procesos nacionales de planificación de la igualdad de género.

En última instancia, la paz y la seguridad no pueden lograrse sin la plena inclusión de las personas y las mujeres indígenas con discapacidad. Estas perspectivas revelan la naturaleza interconectada de los derechos humanos, la protección ambiental, la supervivencia cultural y la justicia social. Al apoyar las iniciativas dirigidas por indígenas y personas con discapacidad, proteger las tierras ancestrales y garantizar servicios accesibles y con pertinencia cultural, las sociedades pueden ir más allá de las definiciones restrictivas de paz. Estas acciones exigen respetar el CLPI y promover un liderazgo y una gobernanza inclusivos. De este modo, es posible avanzar hacia una justicia transformadora y duradera. En este sentido, el empoderamiento de las personas y las mujeres indígenas con discapacidad se convertirá no solo en una cuestión de derechos, sino en una base fundamental para la resiliencia colectiva, la dignidad, la diversidad y la paz sostenible.

Pratima Gurung pertenece a los Pueblos Indígenas Gurung de Nepal. Se desempeña como profesora en el Padmakanya College de la Universidad de Tribhuvan, Nepal. En la actualidad, ocupa el cargo de secretaria general de la Red Global de Personas Indígenas con Discapacidad y es presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Indígenas con Discapacidad de Nepal (NIDWAN). Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Este artículo forma parte de la 40.ª edición de El Mundo Indígena, una publicación anual de IWGIA que documenta e informa sobre los avances experimentados por los Pueblos Indígenas. Encuentre El Mundo Indígena 2026 completo


Notas y referencias

[1] Organización Mundial de la Salud. Descripción general de la discapacidad. https://www.who.int/health-topics/disability Consultado el 20 de febrero de 2026.

[2] José Francisco Calí Tzay. Personas indígenas con discapacidad, Informe del Relator Especial sobre los derechos de los Pueblos Indígenas, A/HRC/57/47. Ginebra: Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, 2024.

[3] Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer. Recomendación General n.º 39 sobre los derechos de las mujeres y niñas indígenas. Ginebra: ONU, 2022.

[4] UN. Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Nueva York: ONU, 2006.

[5] Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Convocatoria para la presentación de observaciones por escrito sobre el proyecto de directrices para abordar las formas múltiples e interseccionales de discriminación contra las mujeres y niñas con discapacidad. Ginebra: ONU, 26 de noviembre de 2025. https://www.ohchr.org/en/calls-for-input/2025/call-written-submissions-draft-guidelines-addressing-multiple-and?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTAAYnJpZBEyRFR1d2JWQWhOS0JKU3FvQXNydGMGYXBwX2lkEDIyMjAzOTE3ODgyMDA4OTIAAR7qOlbn7hKpiMuGiK56g4w4KmwdzA7i0ilj_n2xQaRO2z9tnaSMi5bXVrRNwA_aem_ZRjkqE-MQKE7vtS0pqHaVg

[6] Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad. Informe sobre las personas indígenas con discapacidad y la consolidación de la paz. Ginebra: ONU, 2025.

[7] Gobierno de la provincia de Gandaki. Ley provincial de derechos de las personas con discapacidad. Pokhara: Asamblea Provincial, 2020.

[8] Disability Reference Group. Llamado a la acción para la adopción de compromisos en la Cumbre Mundial sobre Discapacidad de 2025: personas con discapacidad afectadas por emergencias humanitarias. Febrero de 2025. https://www.globaldisabilitysummit.org/wp-content/uploads/2025/02/DRG-GDS-2025-Call-to-Action.pdf

[9] International Disability Alliance. Declaración de las personas indígenas con discapacidad. 2025.

 https://www.internationaldisabilityalliance.org/documents/statementofindigenouspersonswithdisabilitiesgds2025-pdf

[10] ONU. Debates sobre los derechos indígenas, y la paz y seguridad mundiales. Cumbre Mundial sobre Discapacidad. 2025. Llamado a la acción de las personas indígenas con discapacidad.

[11] International Disability Alliance. Participación y representación: priorizar las voces indígenas en la Cumbre Mundial sobre Discapacidad de 2025. 5 abril de 2025.

 https://www.internationaldisabilityalliance.org/blog/participation-and-representation-centering-indigenous-voices-gds-2025?fbclid=IwY2xjawP-

[12] International Disability Alliance. Declaración de las personas indígenas con discapacidad. UNESCO. 2025.

[13] UNFPA. Publicación de Facebook, 14 de diciembre de 2025.

 https://www.facebook.com/UNFPANepal/posts/unfpa-in-collaboration-with-undp-and-un-women-supported-the-national-validation-/1167666175518949/

Etiquetas: Derechos Humanos, Procesos internacionales

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