• Pueblos indígenas en Ruanda

    Pueblos indígenas en Ruanda

    La población batwa en Ruanda se estima en 25.000–30.000 personas,1 lo que supone menos del 1% de los aproximadamente 12 millones de habitantes de Ruanda en el año 2018 (Instituto Nacional de Estadísticas de Ruanda). Las leyes posteriores al genocidio impiden la recopilación y divulgación de datos desglosados por etnia, por lo que se desconoce el número exacto de población batwa.

El Mundo Indígena 2026: Ruanda

Los batwa de Ruanda, al igual que sus contrapartes de la región de los Grandes Lagos, siguen siendo un grupo extremadamente marginado en el país, tanto social como económica y políticamente.[1] Constituyen una minoría, con un 1 % de la población de aproximadamente 12.400.000 de personas, según el Instituto Nacional de Estadística de Ruanda en 2019. Estos cazadores y recolectores han mantenido históricamente una estrecha relación con los ecosistemas forestales, con un profundo conocimiento de los bosques y sus recursos, siendo la alfarería su principal actividad socioeconómica.[2]

Tras el genocidio de 1994, en un intento por promover la unidad, el gobierno ruandés prohibió las referencias a la etnicidad y, debido a las injusticias históricas que han sufrido, prefiere referirse a los batwa como parte de los pueblos históricamente marginados (HMP), un término utilizado para designar a los grupos excluidos a lo largo de la historia. Aunque esta justificación pueda parecer comprensible dadas las circunstancias, lamentablemente para los batwa ha servido para eclipsar los factores que sustentan su discriminación y marginación.[3]

Los batwa, por tanto, no gozan de reconocimiento oficial como Pueblo Indígena ni se les conceden los derechos y las protecciones correspondientes. Ruanda es Estado parte en varios instrumentos de derechos humanos, entre ellos la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (ACHPR), la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del Niño (ACRWC), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR), la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (ICERD), la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), entre otros. Sin embargo, el país no ha respaldado formalmente la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP) ni ha ratificado el Convenio n.º 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).[4]


Este artículo forma parte de la 40.ª edición de El Mundo Indígena, una publicación anual de IWGIA que documenta e informa sobre los avances experimentados por los Pueblos Indígenas. Encuentre El Mundo Indígena 2026 completo aquí


Representación política

Según la Organización Africana para el Progreso de la Humanidad (AIMPO), una organización no gubernamental, la representación política de los intereses de los batwa se refleja en la consideración que el gobierno de Ruanda tiene de los pueblos históricamente marginados (HMP), un nombre colectivo bajo el que se los clasifica. El presidente Paul Kagame ha nombrado con frecuencia a miembros de esta etnia para el Senado.

Sin embargo, ningún batwa fue nominado en 2025, lo que contraviene la disposición constitucional sobre la representación y ha sido la única esperanza de que el grupo más excluido del país sea representado. De conformidad con el artículo 80, párrafo 2, de la Constitución de la República de Ruanda, que garantiza la igualdad, la libertad de expresión y la gobernanza inclusiva, el presidente debe nombrar a ocho miembros del Senado que aseguren la representación de los pueblos históricamente marginados.[5] La decisión de no nombrar a ningún batwa para el actual Senado ha acabado con toda posibilidad de representación significativa y, por lo tanto, ha minimizado las oportunidades dentro de la legislatura ruandesa de defender las cuestiones específicas relacionadas con su bienestar. Es importante destacar que esto contraviene un requisito constitucional basado en la democracia consensual y pluralista, el reparto del poder, la unidad y la reconciliación nacionales, la buena gobernanza, la justicia social, la tolerancia y la resolución de problemas mediante el diálogo.

Personas batwa con discapacidades

Las familias en las que hay personas con discapacidad presentan mayores niveles de vulnerabilidad en muchos aspectos. Por ejemplo, en julio de 2025, las interacciones con las comunidades de Nyaruguru, Kamonyi, Burera, Gasabo y Gatsibo indicaron que los niños y niñas batwa con discapacidades carecen de apoyo para facilitar su educación; por consiguiente, permanecen en casa y no asisten a la escuela. Quienes logran acceder a la educación se enfrentan a la realidad de que ningún profesor tiene la capacidad para prestarles ayuda y de que los establecimientos escolares son inadecuados para atender las diferentes discapacidades, ya que carecen de infraestructuras como rampas de acceso en edificaciones construidas antes de 2020, baños adaptados o instalaciones accesibles para rehabilitación. Si bien los menores con discapacidades afrontan estos problemas, los batwa se ven doblemente marginados debido a la discriminación que ya sufren por su condición de minoría. Los programas gubernamentales progresistas, como “Uburezi budaheza” o “educación no excluyente”, aún no garantizan plenamente la inclusión de los niños, niñas y adolescentes batwa con discapacidades.[6]

A pesar de que los batwa con discapacidades pueden acceder a los servicios básicos de atención médica que se prestan en los centros de salud y los hospitales distritales, sigue siendo difícil llegar a hospitales especializados o de mayor nivel porque el seguro de salud que tienen no cubre esos costos. Además, tienen un conocimiento limitado incluso en lo que respecta al acceso a los servicios que existen en los distritos y viven en condiciones de extrema pobreza, lo que les dificulta aún más pagar el seguro médico que les permitiría acceder a los medicamentos y la atención de salud adecuados. El acceso a edificios e instalaciones para personas con discapacidad visual y del habla rara vez está disponible, y en muchos hospitales no se da prioridad a los dispositivos de asistencia y servicios de apoyo que les permitirían comunicarse y solicitar atención de forma adecuada y sin obstáculos adicionales.

Desarrollo inclusivo

El gobierno de Ruanda —con el apoyo del proyecto del Banco Mundial “Invertir en bosques y áreas protegidas para un desarrollo climáticamente inteligente (IFPA-CD)” en los parques nacionales de Nyungwe y Gishwati-Mukura, cuyo objetivo es mejorar los medios de subsistencia, impulsar iniciativas relacionadas con el turismo, mejorar los medios de sustento resistentes al clima, restaurar paisajes y mejorar la gestión sostenible de los bosques y las áreas protegidas mediante la agrosilvicultura y las empresas comunitarias basadas en la naturaleza— ha recibido críticas por contribuir a la exclusión de los batwa (mencionados en el Plan para Grupos Vulnerables y Marginados [VMGP]) de sus bosques ancestrales.[7]

Pobreza y discriminación

Ruanda ha logrado avances significativos en la reducción de la pobreza: entre 2017 y 2024 sacó de esta situación a casi 1.500.000 de personas, según afirmó Olivier De Schutter, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, durante su visita en mayo de 2025. Sin embargo, los batwa siguen enfrentándose a graves dificultades, pues el 98 % vive en condiciones de pobreza extrema.[8] Esto se debe en gran medida a la falta de su reconocimiento gubernamental como grupo que requiere atención especial. Su población actual oscila entre 25.000 y 30.000 personas.

La pobreza de los batwa se ve agravada por la discriminación y la falta de acceso a la educación, la tierra y las oportunidades gubernamentales. Asimismo, sufren una marginación económica deliberada mediante la destrucción de su industria tradicional de alfarería. Las políticas del gobierno revelan un claro doble estándar: mientras que la cerámica china entra libremente en el mercado, a los artesanos batwa se les niega sistemáticamente el acceso a las fuentes de arcilla debido a las restrictivas políticas sobre los humedales. Otras industrias artesanales reciben apoyo estatal, mientras que su tradición alfarera, pilar fundamental tanto de su identidad cultural como de su supervivencia económica, se ve deliberadamente socavada.

Preservación cultural

El énfasis del gobierno en la unidad nacional ha suprimido silenciosa e intencionadamente los sistemas de conocimiento y las expresiones culturales indígenas de los batwa. Las políticas estatales que penalizan la etnicidad han eliminado su identidad y patrimonio cultural.

En primer lugar, la tradición sagrada de música y danza intwatwa de los batwa es objeto de una represión deliberada. No se trata de una mera negligencia, ya que, mientras se impide a su comunidad practicar estas tradiciones, el gobierno apoya activamente a artistas no batwa que se han apropiado de las mismas expresiones culturales. Esta apropiación cultural se produce mientras se silencia a los artistas batwa, lo que supone una clara violación de sus derechos de propiedad intelectual y cultural.

En segundo lugar, y lo que es más grave, los rituales y prácticas ceremoniales de los batwa constituyen el tejido mismo de la vida social y espiritual de su comunidad, pero siguen siendo criminalizados. Por ejemplo, sus ceremonias de fin de año, en las que los jefes reúnen a sus comunidades para impartir bendiciones y orientación espiritual, ahora están prohibidas en virtud de las políticas de asimilación forzosa. Entre los ejemplos de estas políticas se encuentra el programa gubernamental de “asentamiento colectivo”, que ha prohibido oficialmente sus reuniones tradicionales, lo que ha roto los vínculos fundamentales entre generaciones y ha interrumpido la transmisión de sus conocimientos ancestrales. Este genocidio cultural se lleva a cabo mediante la agresiva campaña de “desetnización” de Ruanda, que ha impuesto la integración en el nivel social más bajo, sin recursos ni apoyo, ha invisibilizado los sistemas institucionales batwa y ha criminalizado la organización en torno a la preservación de su cultura, algo esencial para una identidad sólida. Esto se ha visto agravado por el ocultamiento de su identidad bajo la etiqueta genérica de “pueblos históricamente marginados”, acuñada por el gobierno.[9]

Agnes Kabajuni es la directora regional de la oficina de África del Grupo de Derechos de las Minorías y cuenta con una amplia experiencia en materia de minorías en este continente.

Richard Ntakirutimana es el director ejecutivo de AIMPO, una ONG dedicada a actividades de defensa y desarrollo para los pueblos históricamente marginados de Ruanda.


Este artículo forma parte de la 40.ª edición de El Mundo Indígena, una publicación anual de IWGIA que documenta e informa sobre los avances experimentados por los Pueblos Indígenas. Encuentre El Mundo Indígena 2026 completo aquí


Notas y referencias

[1] Presentación ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, abril de 2025. https://www.ecoi.net/en/file/local/2126842/INT_CCPR_ICS_RWA_63027_E.pdf, consultado el 13 de febrero de 2026

[2] Ibid.

[3] “Submission to the UN Human Rights Committee, List of Issues Prior to Reporting (LOIPR)” (Presentación ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Lista de cuestiones previas a la presentación del informe [LOIPR]). 28 de abril de 2025. https://tbinternet.ohchr.org/_layouts/15/treatybodyexternal/Download.aspx?symbolno=INT%2FCCPR%2FICS%2FRWA%2F63041&Lang=es, consultado el 13 de febrero de 2026

[4] Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA). Report of the African Commission’s Working Group on Indigenous Populations/Communities, Mission to the Republic of Rwand.” (Informe del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones/Comunidades Indígenas de la Comisión Africana. Misión a la República de Ruanda). IWGIA, diciembre de 2008. https://iwgia.org/images/publications/0474_randa_2-engelsk.pdf

[5] Rwanda Bar Association. “The Constitution of The Republic of Rwanda of 2003 Revised in 2015” (La Constitución de la República de Ruanda de 2003, revisada en 2015). https://www.rwandabar.org.rw/attached_pdf/Constitution%20of%20the%20Republic%20of%20Rwanda-1608275353.pdf

[6] Informes del Grupo de Derechos de las Minorías sobre la Acción Colectiva y Creación de Redes de Minorías y Pueblos Indígenas (MIP CAN), septiembre de 2025. 

[7] “End of mission statement by Mr. Olivier De Schutter, UN Special Rapporteur on extreme poverty and human rights, 19-30 May 2025” (Declaración final de la misión del Sr. Olivier De Schutter, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, 19-30 de mayo de 2025.), p. 13. https://www.ohchr.org/sites/default/files/documents/issues/poverty/sr/statements/2025-05-30-eom-sr-poverty-rwanda-en.pdf

[8] Relator Especial sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, Sr. Olivier De Schutter, declaración al término de la misión, mayo de 2025, procedimientos especiales, Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

[9] Informes de la Organización Africana para el Progreso de la Humanidad (AIMPO) por Richard Ntakirutimana, 2025.

Etiquetas: Global governance, Derechos Humanos

CONTINÚA CONECTADO

Sobre nosotros

El Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA) es una organización global de derechos humanos dedicada a promover y defender los derechos de los pueblos indígenas. Conócenos

Por consultas de prensa, haga clic aquí 

 

Mundo Indígena

Nuestro anuario, El Mundo Indígena, ofrece un informe actualizado de la situación de los pueblos indígenas en todo el mundo. Descargar El Mundo Indígena

Reciba información actualizada mensualmente cuando se suscriba a nuestro boletín de noticias

Contáctanos

Prinsessegade 29 B, 3er piso
DK 1422 Copenhague
Dinamarca
Teléfono: (+45) 53 73 28 30
Mail: iwgia@iwgia.org
CVR: 81294410

Informar sobre posible mala conducta, fraude o corrupción

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Consola de depuración de Joomla!

Sesión

Información del perfil

Uso de la memoria

Consultas de la base de datos