• Pueblos indígenas en Malasia

    Pueblos indígenas en Malasia

El Mundo Indigena 2020: Malasia

En 2017, la población indígena de Malasia representaba aproximadamente el 13.8% del total de la población nacional de 31.660.700 millones. Se les conoce colectivamente como Orang Asal. Los Orang Asli son los pueblos indígenas de Malasia peninsular. Los 18 subgrupos de Orang Asli dentro de los grupos Negrito (Semang), Senoi y Aborigen-Malayo representan alrededor de 198.000 o 0.7% de la población de Malasia peninsular (31.005.066).

En Sarawak, a los pueblos indígenas se les conoce colectivamente como nativos (Dayak y/o Orang Ulu). Estos incluyen a los Iban, Bidayuh, Kenyah, Kayan, Kedayan, Lunbawang, Punan, Bisayah, Kelabit, Berawan, Kejaman, Ukit, Sekapan, Melanau y Penan. Constituyen alrededor de 1.932.600 o 70.5% de la población de Sarawak de 2.707.600 habitantes. En Sabah, los 39 diferentes grupos étnicos indígenas conocidos como nativos o Anak Negeri suman cerca de 2.233.100 o 58.6% de la población total de Sabah de 3.813.200. Los grupos principales son los Dusun, Murut, Paitan y Bajau. Si bien los malayos también son indígenas de Malasia, no se les cataloga como pueblo indígena puesto que constituyen la mayoría y son política, económica y socialmente dominantes.

En Sarawak y Sabah, aún siguen en vigor las leyes que los británicos introdujeron durante el dominio colonial que reconocían los derechos consuetudinarios de las tierras y las leyes consuetudinarias de los pueblos indígenas. Sin embargo, no se implementan de manera adecuada, e incluso son abiertamente ignoradas por el gobierno, el cual da prioridad a la extracción de recursos a gran escala y a las plantaciones de las compañías privadas y agencias estatales sobre los derechos e intereses de las comunidades indígenas. Aunque en Malasia peninsular existe una clara falta de referencia a los derechos consuetudinarios a la tierra de los Orang Asli en el Código Territorial Nacional (National Land Code), la tenencia consuetudinaria de los Orang Asli es reconocida bajo el derecho común anglosajón. La ley principal que regula la administración Orang Asli, incluído la ocupación de la tierra, es la Ley de los Pueblos Aborígenes (Aboriginal Peoples Act) de 1954.

Malasia ha adoptado la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (DNUDPI) y ha respaldado el Documento Final de la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas pero no ha ratificado el Convenio 169 de la OIT.

Institucionalización de la pobreza mediante falta de reconocimiento

En el informe sobre su visita a Malasia en agosto de 2019, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, Philip Alston, informó que Malasia estaba computando considerablemente a la baja su índice de pobreza. Manifestó que el índice de pobreza oficial de 0.4 % no era realista y que el verdadero índice estaba en torno al 16-20%.1 Añadió que la pobreza y los bajos ingresos de los pueblos indígenas habitualmente quedan tapados en las estadísticas públicas oficiales al aglutinar conjuntamente los ingresos de pueblos indígenas y malayos en la categoría global de Bumiputera (hijos de la tierra).2 Incluso así, las últimas estadísticas disponibles de hace una década revelan índices de pobreza indígena que ampliamente sobrepasan el promedio nacional: 22.8% en Sabah y 6.4% en Sarawak en 2009 y 31.16 % para los Orang Asli en 2010.3 Estas desalentadoras cifras conjuntas ocultan aún más una terrible realidad: casi todos los Orang Asli – 99.29% para ser más precisos – se encuentra en el grupo inferior de 40% de ingresos (B40).4

La pobreza indígena en Malasia ha estado vinculada a diversos factores, incluyendo la destrucción y degradación de sus tierras y territorios tradicionales. Esto se evidenció más claramente en mayo-junio de 2019 cuando 16 Batek-Orang Asli murieron en un período de seis semanas debido a una enfermedad “misteriosa”. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad posteriormente consideró que esta tragedia se debió a un brote de sarampión, a pesar de que las autopsias mostraron que solo cuatro de las víctimas habían padecido sarampión. Sin embargo, el consenso general es que desde 2009 la comunidad estaba sujeta a una serie de fuerzas externas que obstaculizaban gravemente su estilo de vida cazador-recolector y, por ende, afectando su capacidad de vivir de manera sana y feliz.5

Actividades de tala y plantación de aceite de palma comenzaron en los territorios tradicionales de los Batek en la década de 1980 llegando a los umbrales de sus casas en 2010. Asimismo, también se permitió el funcionamiento de una mina de hierro y manganeso situada aguas arriba de sus asentamientos. Todas estas actuaciones afectaron gravemente sus medios de vida y subsistencia, y también contaminaron su fuente de agua. Los análisis de las aguas realizados por dos laboratorios independientes y uno por el laboratorio gubernamental, todos confirmaron niveles de hierro y manganeso superiores a lo que es seguro, así como también constataron que el nivel de bacteria e-coli en las muestras de agua no la hacían apta para beber.6 Sin embargo, a pesar del alto número de muertes “misteriosas”, el gobierno estatal y el Ministerio de Sanidad consideraron que no era necesario llevar a cabo ni una investigación para tratar de encontrar la causa real y circunstancias de las muertes.7

Dicha investigación o indagación hubiera expuesto que sus muertes fueron el resultado de un efecto acumulativo de la pérdida de su base de recursos de subsistencia. Antes de la década de 1950, los Batek de esta región reclamaron 470,959.6 hectáreas de tierras forestales como su territorio consuetudinario. Sin embargo, en 2010, solo 453.5 hectáreas de estas se mantuvieron como zonas forestales para la comunidad Kuala Koh.8 De esto, el Departamento de Asuntos Orang Asli (Department of Orang Asli Affairs, JAKOA), actuando como el “padrino” de los Orang Asli,9 solicitó entonces que se publicara en el boletín oficial solo 243 hectáreas como una reserva Orang Asli. Finalmente, el gobierno estatal de Kelantan solo aprobó 5.7 hectáreas para ellos.10 Sin una base integra de recursos para sus necesidades de subsistencia, sin la posibilidad de practicar su modo de vida tradicional y sin pleno control de sus vidas, terminaron desnutridos, con bajo peso y deprimidos. Como consecuencia, su resistencia corporal se desplomó drásticamente. Con tales niveles de debilidad del cuerpo, incluso enfermedades curables como el sarampión se convierten en mortales.

La reticencia general de gobiernos estatales a reconocer las tierras    y territorios consuetudinarios de los Orang Asli quedó de nuevo patente   en el estado de Perak. En respuesta a los bloqueos levantados por los Temiar-Orang Asli para protestar contra la tala en sus territorios consuetudinarios, el Menteri Besar (ministro principal) de Perak declaró que la tala era legal y que los Temiar estaban residiendo ilegalmente en tierra estatal. Añadió que el gobierno de su estado mantenía el punto de vista que según la Constitución Estatal ninguna tierra es reconocida como tierra consuetudinaria ni para pueblos indígenas ni para ninguna otra raza.11 En realidad, sin embargo, los tribunales han dictaminado, incluso en su estado de Perak, que los Orang Asli sí tienen derechos propietarios en virtud tanto del derecho común anglosajón como del derecho estatutario.12

Otra nueva oportunidad de resolver la cuestión

La postura persistente del Estado de no reconocer los derechos consuetudinarios de tenencia de la tierra de los Orang Asal o pueblos indígenas de Malasia, ha llegado a un nivel legal más aplastante en el estado de Sarawak. La decisión de gran alcance del Tribunal Federal en el caso Tuai Rumah Sandah tratado en El Mundo Indígena 2019, se vio reforzada aun más cuando el

Tribunal Federal desestimó una solicitud de revisar su propia decisión de 2016 sobre derechos consuetudinarios nativos a la tierra. Es decir, dado que las leyes escritas de Sarawak no concedían “fuerza de ley” a las categorías más amplias de tierra incorporando el territorio tradicional (pemakai menoa) y el bosque comunal (pulau galau), los nativos no podían reclamar un derecho consuetudinario a ellos. Solo las tierras habitadas, despejadas y cultivadas podrían ser reconocidas como derecho consuetudinario nativo, y no el “bosque en su totalidad”.

Cuatro de los cinco jueces del panel de revisión rechazaron la solicitud de revisión, argumentando que el alegato de los nativos de Sarawak de que el anterior panel de jueces había incurrido en error de derecho y habían cometido varios errores obvios no era un fundamento válido y legítimo para solicitar una revisión de la decisión del Tribunal Federal. Los jueces manifestaron que no era competencia del panel de revisión del Tribunal Federal aclarar si el primer panel que juzgó dicho caso había interpretado o aplicado la ley correctamente o no, porque era una cuestión de opinión.13

El quinto juez del panel, el juez decano de Sabah y Sarawak, sin embargo, emitió un dictamen discrepante que tuvo buena acogida entre los Orang Asal de esos estados. En su dictamen discrepante de 49 páginas, permitía las solicitudes de revisión y ordenaba que las apelaciones fueran vistas en audiencia de nuevo ante otro panel de jueces, uno de los cuales debía ser un juez revestido con experiencia judicial de Borneo. Dirimió que hubo falta de coram,14 ya que los jueces que presidieron el panel previo en el Tribunal Federal nunca habían servido en el Tribunal Supremo de Sabah y Sarawak. Asimismo dictaminó que la enmienda de abril de 2018 del Código Territorial de Sarawak (Sarawak Land Code) legalmente reconoce pemakai menoa y pulau galau, y de este modo permite al panel anular la sentencia de 2016 del Tribunal Federal.

Esta ambigüedad es seguro que será objeto de argumentación una vez más ya que el juez decano de Sabah y Sarawak, que presidió un panel del Tribunal Federal en septiembre de 2019, autorizó un recurso de casación (legitimidad) por parte de Tuai Rumah (jefe de la casa comunal o longhouse) Ramba Bungkong para apelar sobre varias cuestiones de derecho. El juez decano opinó que la decisión en el caso TR Sandah debería ser revisitada y actualizada de nuevo en el Tribunal Federal a través de este caso. Conviene señalar que a otros varios casos también se les otorgó casación con el mismo efecto.15

Mientras tanto, además de la enmienda de la ley por parte del gobierno estatal (de nuevo) para tener plenamente en cuenta los derechos a tierras de pemakai menoa y pulau galau, el resultado de estos intentos posteriores de revisión continuará teniendo transcendental impacto sobre los casos que se encuentran ya en los tribunales, así como también en el alcance de los derechos consuetudinarios nativos en general. En la situación actual, varios nuevos casos de derechos nativos consuetudinarios (native customary rights, NCR) se presentaron en el Tribunal Supremo de Sarawak en 2019, una clara indicación de que los derechos consuetudinarios de los pueblos nativos allí no están aun plenamente reconocidos.

Sobre Sabah: dudosas esperanzas

Cuando el actual gobierno ganó las elecciones estatales en 2018, las comunidades Kadazandusun en Ulu Papar-Sabah, que se habrían visto afectadas por la Presa de Kaiduan propuesta por el gobierno anterior, respiraron alivias. Esperaban que la promesa de las elecciones – de anular la presa – se mantuviera con la victoria. La presa, si construida, no solo desplazaría a más de 3.000 aldeanos indígenas sino que también destruiría la Cordillera Crocker que fue declarada como Reserva de la Biosfera Crocker Range por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 2014.

Hasta cierto punto, el nuevo gobierno del estado sí mantuvo su promesa y canceló la Presa de Kaiduan. Sin embargo, reafirmando que el estado aun necesita prevenir una posible escasez de agua en el futuro, anunció la construcción de otra presa: la Presa de Papar. Este anuncio decepcionó a los activistas indígenas porque, aseveran, el proyecto de la nueva presa es básicamente el mismo que la anteriormente denominada Presa de Kaiduan en todos los aspectos, ¡excepto quizás solo en su nombre!16

No obstante, el estado de Sabah parece ser el único estado que está trabajando, aunque con cautela, para reincorporar o reforzar valores y sistemas indígenas en su administración. Por un parte, se habla de crear un Departamento Judicial de Tribunal Nativo (Native Court Judiciary Department) adscrito al Ministerio de Justicia y Asuntos Nativos (Ministry of Law and Native Affairs) que estará al mismo nivel que los tribunales civiles y de ley Sharia en el país.17 Para ello, el mencionado ministerio está analizando reestructurar el Tribunal Nativo y elevar la eficiencia del derecho consuetudinario como el instrumento para resolución de disputas a nivel local o comunitario.18 Esto involucraría la formación continuada de los líderes consuetudinarios que, dada la pequeña asignación prevista para ello, parece predecir un progreso lento. Existen también otras cuestiones que se han de considerar. Una es que muchos de los líderes nativos son musulmanes que ya no practican el adat o tradiciones y costumbres y pueden enfrentarse a contradicciones personales en su utilización de ley nativa y derechos nativos.

Otra área donde el Ministerio de Justicia y Asuntos Nativos se ha mostrado proactivo es en su postura de poner fin a matrimonios de menores. Como en otros estados de Malasia, la edad mínima legal para contraer matrimonio en Sabah es de 18 años para no musulmanes y de 16 años para musulmanes. Sin embargo, niños/as menores de esa edad pueden casarse con el consentimiento del Menteri Besar (ministro principal) o el Tribunal de ley Sharia, o donde leyes nativas son también aplicables en comunidades indígenas.19 Cuando el muftí de Sabah20 propuso bajar la edad mínima de 16 a 14 años de las niñas musulmanas para contraer matrimonio, el ministro principal indicó en octubre de 2019 que el estado mantendría los 18 años como la edad mínima para poder casarse. Sin embargo, el Ministerio de Justicia y Asuntos Nativos estima que se necesitará al menos una década para educar, informar y lograr el consenso total de cada parte interesada para aceptar esto completamente.21

Un acontecimiento incluso más alentador en Sabah es el movimiento para convertir en legislación el principio de consentimiento libre, previo e informado (CLPI).22 Cuando entre en vigor, será la primera vez que un principio fundamental de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (DNUDPI) tendrá fuerza de ley en Malasia.

Notas y referencias

  1. “Malaysia vastly undercounting poverty, says UN rights expert” disponible en: https://www.ohchr.org/en/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsI- D=24915&LangID=E
  2. Bumiputera es un término en sanscrito que significa “hijos de la tierra”. Fue introducido en Malasia en 1970 para referirse a las comunidades “indígenas”, concretamente, los malayos, los nativos de Sabah y Sarawak y los Orang Asli con objeto de discriminación económica y social preferencial. Los no bumiputeras serían principalmente la población china e hindú que son considerados inmigrantes
  3. Statement by Professor Philip Alston, United Nations Special Rapporteur on extreme poverty and human rights, on his visit to Malaysia, 13-23 de agosto de 2019, disponible en: https://www.ohchr.org/en/NewsEvents/Pages/Display-s News.aspx?NewsID=24912&LangID=E.
  1. El grupo B40 representa el 40% inferior de la población nacional en términos de ingresos. La cifra es citada por el director general de JAKOA (4:30:00 mins) en su entrevista con The Star titulada “Exclusive: Jakoa DG shares plans for Orang Asli development” disponible en: https://www.youtube.com/watch?-o v=mJ_Ncs4KM8g.
  1. Véase Center for Orang Asli Concerns “Kuala Koh Deaths: Non-recognition of Rights the Root Cause”, disponible en: https://www.facebook.com/notes/cen-o ter-for-orang-asli-concerns-coac/kuala-koh-deaths-non-recognition-of-rights- the-root-cause/2384927524884493/
  2. Aunque este hecho es improbable que sea la causa de un alto número de muertes “repentinas” y “misteriosas”, se cree que los pesticidas (procedentes de las plantaciones) y otros materiales venenosos (usados en minería) podrían haber llegado al suministro de agua de los Batek tras una fuerte tormenta eléctrica y causar así la alta mortalidad en tan breve período de
  3. Véase The Sun Daily “No need for inquest on deaths of Kuala Koh Orang Asli: Kelantan government”, disponible en: https://www.thesundaily.my/local/no-need- for-inquest-on-deaths-of-kuala-koh-orang-asli-kelantan-govt-LX1066926
  4. Basado en mapas publicados en Karen Lampell Endicott and Kirk M. Endicott (2008), The Headman was a Woman: The Gender Egalitarian Batek of Malaysia, Waveland Press Inc., y mapas comunitarios elaborados por JOAS-COAC para la Suhakam National Inquiry into the Land Rights of the Orang Asli/Asal of Malaysia, 2010-2011.
  5. Véase Suhakam (2013), Report of the National Inquiry into the land rights of the Indigenous Peoples en página 135, disponible en: https://nhri.ohchr.org/EN/ Themes/BusinessHR/Business%20Womens%20and%20Childrens%20Rights/ SUHAKAM%20BI%20FINAL.CD.pdf
  6. Conversación personal con el director general del Departamento de Desarrollo de los Orang Asli (Department of Orang Asli Development, JAKOA), diciembre de
  7. Véase Malaysiakini.com “State constitution does not recognise customary land Perak MB”, disponible en: https://www.malaysiakini.com/news/485908.
  1. Véase Malaysiakini.com “There is legal precedent in Perak recognising Orang Asli land, COAC tells MB”, disponible en: https://malaysiakini.com/ news/485974.
  2. Véase declaración del Consejo de Abogados en https://www.malaymail.com/ news/what-you-think/2019/09/21/tr-sandah-federal-court-review-abdul-fa- reed-gafoor/1792984; y el informe del Center for Orang Asli Concerns en: https://www.facebook.com/notes/center-for-orang-asli-concerns-coac/impli- cations-of-the-tr-sandah-review-rejection/2549567301753847/
  3. Coram significa non judice, “en la presencia de una persona, no un juez” y es una frase que describe un procedimiento comenzado ante un tribunal que carece de competencia para dicho
  4. Véase Dayak Daily “NCR: TR Sandah decision to be revisited as Federal Court allows leave to appeal in Ramba case”, disponible en: https://dayakdaily.com/ ncr-tr-sandah-decision-to-be-revisited-as-federal-court-allows-leave-to- appeal-in-ramba-case/; y Dayak Daily “NCR: TR Sandah decision to be revisited as Federal Court allows leave to appeal in Ramba case”, disponible en: https://com/ncr-tr-sandah-decision-to-be-revisited-as-federal-court- allows-leave-to-appeal-in-ramba-case/
  5. Véase The Borneo Project “Stop the Papar Dam!”, disponible en: https://bor-e org/updates/stop-the-papar-dam. También The Star “PBS slams Warisan for alleged U-turn on controversial Kaiduan Dam”, disponible en: https://www.thestar.com.my/news/nation/2018/08/04/pbs-slams-warisan-for-alleged-u-turn-on-controversial-kaiduan-dam/.
  1. Véase Daily Express “New Native Court Dept mooted”, disponible en: http://dailyexpress.com.my/news/143718/new-native-court-dept-mooted/
  2. Información recogida de una entrevista a ª Jannie Lasimbang, Viceministra de Justicia y Asuntos Nativos de Sabah en febrero de 2020.
  3. Véase Rojak Daily “Sabah Set To Be One Of The First States To Ban Child Marriage”, disponible en: https://www.msn.com/en-my/news/other/sabah-set-to-be- one-of-the-first-states-to-ban-child-marriage/ar-BBW5q2m?li=AAaD1A0
  4. Un muftí es un jurisconsulto musulmán cualificado para emitir una opinión no vinculante (fatwa) sobre un punto de la ley islámica (Sharia).
  5. Véase New Straits Times “More awareness needed on child marriages in Sabah”, disponible en: https://www.nst.com.my/news/nation/2019/03/473052/ more-awareness-needed-child-marriages-sabah
  6. Entrevista a ª Jannie Lasimbang, Viceministra de Justicia y Asuntos Nativos de Sabah en febrero de 2020.

Colin Nicholas es el fundador y coordinador del Center for Orang Asli Concerns (COAC) (Centro para los Asuntos de los Orang Asli), miembro asociado de Jaringan Orang Asal SeMalaysia (JOAS), la Red de Pueblos Indígenas de Malasia. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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