El Mundo Indígena 2026: Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI)
Los Pueblos Indígenas tienen derechos sobre sus conocimientos tradicionales, expresiones culturales y recursos genéticos, lo que incluye los derechos de propiedad intelectual asociados, tal y como se reconoce en el artículo 31 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.[1] El término “conocimientos tradicionales”, generalmente, se refiere a la experiencia, aptitudes y prácticas que se desarrollan, utilizan y transmiten en el entorno tradicional de una comunidad. Algunos ejemplos son los conocimientos medicinales, agrícolas y ecológicos, así como los métodos para elaborar objetos como tejidos y la construcción de casas.[2] Las “expresiones culturales tradicionales” son las múltiples formas en las que se expresa la cultura tradicional, como la música, la danza, las historias, el arte, las ceremonias, los diseños y los símbolos.[3] Los “recursos genéticos” son el material genético de valor real o potencial que se encuentra en plantas, animales o microorganismos. Entre los ejemplos de estos recursos se encuentran las plantas medicinales, los cultivos agrícolas y las razas de animales.[4]
Sin embargo, las leyes convencionales de propiedad intelectual son, lamentablemente, inadecuadas para proteger estos derechos. El patrimonio cultural inmaterial de los Pueblos Indígenas, que abarca desde diseños textiles a cantos tradicionales y conocimientos sobre plantas medicinales y conservación del medioambiente, se considera a menudo de “dominio público”. La apropiación indebida por parte de las industrias farmacéutica, de la moda y el cine, entre otras, es generalizada y recurrente.
La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), un organismo de las Naciones Unidas con 194 Estados miembros, constituye un foro de negociación de nuevas leyes internacionales de propiedad intelectual. En el año 2000, los Estados miembros de la OMPI crearon el Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore (CIG). Desde 2010, el Comité ha llevado a cabo negociaciones formales por escrito para desarrollar instrumentos jurídicos para la protección de los conocimientos y las expresiones culturales tradicionales y los recursos genéticos. En un avance histórico logrado en 2024, la OMPI adoptó un tratado sobre recursos genéticos.[5] Las negociaciones sobre los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales siguen en curso. Los Pueblos Indígenas asisten al CIG en calidad de observadores y participan de forma colectiva a través de un Cónclave Indígena ad hoc. Este grupo reúne a un promedio de 25 a 30 personas por sesión.
Este artículo forma parte de la 40.ª edición de El Mundo Indígena, una publicación anual de IWGIA que documenta e informa sobre los avances experimentados por los Pueblos Indígenas. Encuentre El Mundo Indígena 2026 completo aquí
Panorama general
En ediciones anteriores de El Mundo Indígena se puede encontrar información de antecedentes sobre el CIG y la participación de los Pueblos Indígenas en este espacio.[6] En 2025, el CIG continuó las negociaciones basadas en textos de instrumentos jurídicos para la protección de los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales. Para ello, celebró dos sesiones. La 50.ª sesión del CIG (del 3 al 7 de marzo) y la 51.ª sesión del CIG (del 30 de mayo al 5 de junio) tuvieron lugar en la sede de la OMPI en Ginebra, Suiza, y se ofrecieron en formato híbrido. Al ser la reunión de clausura del bienio 2024-2025 del CIG, la 51.ª sesión también abarcó la realización de un balance y la elaboración de una recomendación dirigida a la Asamblea General de la OMPI. El objetivo de esta medida consistió en proponer la renovación del mandato y el programa de trabajo del CIG para el próximo bienio.[7] La participación indígena en el CIG siguió viéndose obstaculizada por la falta de financiamiento. Esta situación persistió a pesar del reconocimiento generalizado del problema y de un esfuerzo concertado para abordarlo en el seno del Comité del Programa y Presupuesto de la OMPI. Además, más países firmaron los dos tratados de la Organización adoptados en 2024, es decir, el Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados y el Tratado de Riad sobre el Derecho de los Diseños, aunque ninguno de ellos ha entrado en vigor todavía.
La 50.ª sesión del CIG
El mandato del CIG para el bienio 2024-2025 exigía que este comité continuara su labor con el objetivo de finalizar un acuerdo sobre uno o varios instrumentos jurídicos internacionales. Esta tarea buscaba garantizar la protección de los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales.[8] La 50.ª sesión del CIG fue la segunda del bienio en retomar las negociaciones sobre los proyectos de instrumentos relativos a los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales. Los Estados miembros presentes en la 49.ª sesión del CIG (diciembre de 2024) no lograron ponerse de acuerdo sobre las revisiones de los proyectos de instrumentos propuestas en ese encuentro. Por tanto, las negociaciones en la 50.ª sesión comenzaron con los mismos textos que sirvieron de punto de partida para la 49.ª sesión.[9]
De acuerdo con la práctica habitual, la Secretaría de la OMPI organizó una reunión del Cónclave Indígena el día anterior a la sesión. Además, el Cónclave se reunió a diario durante todo el evento, lo que abarcó encuentros con la Presidencia del CIG, los Grupos Regionales y delegaciones individuales de los Estados miembros. El día de la inauguración de la sesión se celebró un panel indígena titulado Conocimientos tradicionales y cambio climático: perspectivas de los Pueblos Indígenas.
La 50.ª sesión del CIG estuvo presidida por la Sra. Erika Watanabe Patriota, de Brasil. La Sra. Anna Vuopala, de Finlandia, quien ejerció como presidenta de la 49.ª sesión del CIG, ocupó el cargo de vicepresidenta. Con la nueva Presidencia llegó una metodología inédita, centrada sobre todo en las negociaciones en grupos “informales”. En el marco de esta metodología, los Grupos Regionales y el Cónclave Indígena seleccionaron representantes para asistir a sesiones de negociación más reducidas. Para fomentar un debate abierto, estos encuentros no se transmitieron por internet ni se grabaron. La Sra. Ann Edillon, de Filipinas, fue quien estuvo a cargo de facilitar estas sesiones informales y quien actuó como “Amiga de la Presidencia”.[10] Se presentaron informes diarios a la plenaria que resumían el trabajo realizado en los grupos informales.
A través de este proceso, los Estados miembros lograron acordar algunas revisiones menores del texto. Estas modificaciones abarcaron la simplificación del documento mediante la eliminación de varias disposiciones alternativas que ya no contaban con el apoyo de ningún Estado miembro.[11] Asimismo, se acordó escribir con mayúsculas todas las referencias a los “Pueblos Indígenas” y suprimir todos los corchetes que rodeaban la palabra “Pueblos”. En un avance fundamental, la Amiga de la Presidencia plasmó los resultados del trabajo en un nuevo texto consolidado propuesto. De este modo, combinó los documentos sobre conocimientos tradicionales y expresiones culturales tradicionales en un único instrumento. Esta medida reflejó la postura de algunos Estados miembros y del Cónclave Indígena respecto a que los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales están vinculados de forma inseparable. Por tanto, las protecciones deben abordarse desde una perspectiva más integral.
A pesar de los esfuerzos de la Presidencia y del deseo casi palpable de la mayoría de los Estados miembros de evitar una segunda sesión consecutiva sin consenso, no se logró un acuerdo. En consecuencia, los Estados miembros no pudieron enviar el texto revisado y consolidado a la 51.ª sesión del CIG como base para futuras negociaciones. Al final, Nigeria bloqueó el consenso debido a la decisión de la Presidencia de permitir la incorporación de un texto en el artículo 5, titulado “Alcance de la protección”, propuesto por los Estados Unidos. Esta medida se tomó de forma adicional a los cambios ya acordados. La propuesta de los Estados Unidos se centró en “medidas” para “salvaguardar” los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales, en lugar de en protecciones jurídicas vinculantes. Por su parte, Nigeria consideró que esto comprometía el enfoque “basado en los derechos” del artículo. Esta controversia puso de relieve un desafío fundamental en las negociaciones en curso. Es decir, los Estados miembros persiguen enfoques contrapuestos e incompatibles para proteger los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales. Algunos Estados miembros y el Cónclave Indígena apoyan un enfoque “basado en los derechos” con protecciones vinculantes para los derechos de los Pueblos Indígenas. Por el contrario, otros Estados miembros respaldan un enfoque no vinculante “basado en medidas”. Este último se centra en utilizar las protecciones de propiedad intelectual existentes, así como en desarrollar y emplear directrices voluntarias y contratos modelo.
En cuanto a otros acontecimientos durante la sesión, se aplazó una vez más la propuesta de la Federación de Rusia presentada en la 49.ª sesión del CIG. Esta iniciativa habría exigido a las organizaciones no gubernamentales admitidas como observadoras en el comité que presentaran documentación para confirmar su existencia en la jurisdicción de un Estado miembro. Dicha exigencia había causado preocupación entre algunos delegados y los integrantes del Cónclave Indígena, motivo por el cual ya se había pospuesto de la 49.ª a la 50.ª sesión del CIG. Asimismo, se denegó una solicitud de acreditación ante el organismo presentada por el Centro para el Estudio del Patrimonio Cultural que Promueve el Desarrollo Sostenible de los Pueblos del Norte, con sede en la Federación de Rusia. Esta negativa se produjo tras una objeción presentada por este mismo país.[12]
La 51.ª sesión del CIG
Tras dos sesiones de negociación sin acuerdo sobre las revisiones de los textos, la 51.ª sesión del CIG comenzó una vez más con los proyectos de texto sobre conocimientos tradicionales y expresiones culturales tradicionales que sirvieron de punto de partida en la 49.ª sesión del CIG.[13] Al ser la reunión de clausura del bienio 2024-2025, la sesión también tuvo la tarea de realizar un balance y negociar un mandato y un programa de trabajo renovados para recomendarlos a la Asamblea General de cara al bienio 2026-2027. Dada la falta de acuerdo entre los Estados miembros en la 49.ª y la 50.ª sesión del CIG, alcanzar un consenso sobre el mandato y el programa de trabajo recomendados estaba lejos de ser un hecho garantizado.
Además de la habitual reunión del Cónclave Indígena el día previo al inicio de la sesión, la Secretaría de la OMPI organizó un segundo encuentro preparatorio de un día completo el domingo durante el evento. Asimismo, el Cónclave se reunió a diario durante toda la sesión, lo que abarcó encuentros con la Presidencia del CIG, los Grupos Regionales y delegaciones individuales de los Estados miembros. El día de la inauguración de la sesión se celebró un panel indígena titulado “Instrumentos jurídicos internacionales sobre conocimientos tradicionales y expresiones culturales tradicionales: perspectivas de los Pueblos Indígenas”.
La sesión estuvo copresidida por la Sra. Erika Watanabe Patriota, de Brasil, y la Sra. Anna Vuopala, de Finlandia. En previsión de los desafíos para alcanzar un acuerdo sobre el mandato y el programa de trabajo, y ante la gravedad de las consecuencias si no se lograba dicho consenso, las negociaciones sustantivas sobre los textos se limitaron a un solo día de debate en grupos informales.[14]
Además de escribir “Pueblos Indígenas” con mayúsculas y eliminar las opciones que ya no contaban con el apoyo de ningún Estado miembro, las versiones revisadas de los textos resultantes de los grupos informales incorporaron nuevas alternativas. El objetivo de esta medida fue plasmar las posturas de los Estados miembros expresadas durante las negociaciones. Estas adiciones abarcaron una alternativa para el artículo 5 propuesta por los Estados Unidos. Dicha opción adoptaba su enfoque basado en medidas, el cual ya se había presentado en la 50.ª sesión del CIG. Resultó decepcionante que no se llegara a un acuerdo para eliminar los corchetes que rodeaban la palabra “Pueblos” en “Pueblos Indígenas”. Esta situación ocurrió a pesar de que el término “Pueblos Indígenas” se incluyó sin corchetes en el Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados, adoptado por consenso por los Estados miembros de la OMPI en 2024. El Reino Unido, en especial, indicó que no puede respaldar el reconocimiento de los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas.
Algunos Grupos Regionales y ciertos Estados miembros expresaron su preocupación por el carácter precipitado de los debates sobre el texto y manifestaron inquietud por la incorporación de nuevas alternativas. Hubo quienes consideraban que estas opciones “ampliaban las brechas” en lugar de avanzar hacia disposiciones que pudieran ser acordadas por todos. A pesar de estas reservas, en aras de alcanzar un compromiso y encontrar una forma de avanzar, los Estados miembros aceptaron los textos revisados como base para futuras negociaciones. Un aspecto destacado fue que las nuevas disposiciones alternativas se colocaron entre corchetes en los instrumentos. El propósito de esta medida consistió en documentar que dichas propuestas no cuentan con el apoyo de todos los Estados miembros.
Como avance positivo es posible mencionar que, al concluir la sesión, los Estados miembros también lograron acordar un mandato y un programa de trabajo recomendados para el bienio 2026-2027. Las características clave abarcan lo siguiente: 1) el CIG continuará debatiendo las cuestiones de propiedad intelectual relativas a los recursos genéticos y su interrelación con los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales. Sin embargo, no realizará ninguna labor normativa relacionada con los recursos genéticos durante el bienio; 2) el programa de trabajo abarcará tres sesiones de negociación de ocho días de duración; y 3) la Secretaría de la OMPI organizará un Taller de Expertos Indígenas en algún momento durante el bienio.[15]
En otro acontecimiento destacado, se denegó la solicitud de acreditación de la Organización Pública Interregional Unión de Pueblos Indígenas Numéricamente Pequeños “SOYUZ”, con sede en la Federación de Rusia. Esta decisión se basó en una objeción presentada por Ucrania.[16]
Financiamiento de la participación indígena
Como se ha señalado, la participación en el Cónclave Indígena sigue siendo limitada, con un aproximado de apenas 25 a 30 asistentes por sesión. La OMPI cuenta con un Fondo Voluntario para apoyar la participación de los Pueblos Indígenas en el CIG. No obstante, este mecanismo se financia de manera exclusiva mediante donaciones y se agota con frecuencia. En junio de 2025, el Comité del Programa y Presupuesto de la OMPI evaluó una propuesta para abordar este problema mediante la provisión de fondos para la participación indígena con cargo al presupuesto ordinario de la organización. A pesar de recibir un amplio apoyo, la iniciativa no prosperó debido a las objeciones de unos pocos Estados miembros.[17] Dado que el Fondo Voluntario se agotó una vez más, ningún representante indígena recibió financiamiento para asistir a las sesiones del CIG en 2025.
Actualización sobre el Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados y el Tratado de Riad sobre el Derecho de los Diseños
En 2024, mediante una serie de avances históricos, los Estados miembros de la OMPI adoptaron dos nuevos tratados internacionales de propiedad intelectual pertinentes para la protección de los derechos de los Pueblos Indígenas. Estos son el Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados y el Tratado de Riad sobre el Derecho de los Diseños.[18] Al 9 de julio de 2025, 44 Estados miembros habían firmado el tratado sobre recursos genéticos. Por su parte, dos países, Malaui y Uganda, lo habían ratificado.[19] Tanto el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas como el Mecanismo de Expertos de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas han instado a los Estados miembros a convertirse en partes del tratado.[20] Al 11 de julio de 2025, 25 Estados miembros de la OMPI habían firmado el Tratado de Riad sobre el Derecho de los Diseños, pero ninguno lo había ratificado ni se había adherido a él.[21] Cada tratado entrará en vigor tres meses después de que 15 partes lo ratifiquen o se adhieran.
Perspectivas a futuro
Las negociaciones sobre los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales continuarán en la 52.ª sesión del CIG, del 4 al 13 de marzo de 2026, y en la 53.ª sesión del CIG, del 16 al 25 de septiembre de 2026.[22] La tercera y última sesión de negociación del bienio, es decir, la 54.ª sesión del CIG, tendrá lugar en algún momento entre marzo y abril de 2027.
Sue Noe es abogada senior del Fondo para los Derechos de las Personas Nativas Americanas (NARF), con sede en Boulder, Colorado, Estados Unidos. El NARF es el mayor y más antiguo bufete de abogados sin fines de lucro de Estados Unidos que representa a las tribus del país. Sue ha asistido a las sesiones del CIG desde la 34.ª sesión (junio de 2017) y formó parte del panel indígena para las 36.ª y 45.ª sesiones del CIG. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..
Este artículo forma parte de la 40.ª edición de El Mundo Indígena, una publicación anual de IWGIA que documenta e informa sobre los avances experimentados por los Pueblos Indígenas. Encuentre El Mundo Indígena 2026 completo aquí
Notas y referencias
[2] “Conocimientos tradicionales.” OMPI, https://www.wipo.int/tk/en/tk/. Debido a que el término “conocimientos tradicionales” puede resultar un tanto engañoso (ya que implica antigüedad), muchos activistas indígenas, en sus labores de promoción y defensa a nivel internacional dentro de procesos multilaterales, prefieren referirse simplemente a los “conocimientos de los Pueblos Indígenas” o al “conocimiento indígena”. En las negociaciones de la OMPI, los representantes indígenas enfatizan que el conocimiento tradicional no se limita al saber antiguo, sino que abarca los conocimientos indígenas nuevos y en constante evolución.
[3] “Expresiones culturales tradicionales.” OMPI, https://www.wipo.int/tk/en/folklore/
[4] “Recursos genéticos.” OMPI, https://www.wipo.int/tk/en/genetic/. Los recursos genéticos que se encuentran en la naturaleza no son creaciones de la mente y, por tanto, no constituyen propiedad intelectual. Sin embargo, las cuestiones de propiedad intelectual pueden estar asociadas a los recursos genéticos. Esto ocurre, por ejemplo, en el caso de las invenciones que utilizan dichos recursos o cuando los conocimientos tradicionales se vinculan con su uso.
[5] A continuación, se ofrece una actualización sobre el estado del Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados, así como de un segundo tratado de relevancia para los Pueblos Indígenas adoptado por la OMPI en 2024, es decir, el Tratado de Riad sobre el Derecho de los Diseños. Para obtener información de antecedentes sobre los tratados, véase El Mundo Indígena 2025, abril de 2025, pp. 765-768.
[6] Véase El Mundo Indígena 2019, abril de 2019, pp. 651-658; El Mundo Indígena 2020, abril de 2020, pp. 770-776; El Mundo Indígena 2021, abril de 2021, pp. 805-813; El Mundo Indígena 2022, abril de 2022, pp. 830-837; El Mundo Indígena 2023, abril de 2023, pp. 703-711; El Mundo Indígena 2024, abril de 2024, pp. 669-677; y El Mundo Indígena 2025, abril de 2025, pp. 764-772.
[7] El CIG opera bajo mandatos de dos años, renovados de forma bienal por la Asamblea General de la OMPI.
[8] Véase https://www.wipo.int/documents/d/igc/docs-en-igc-mandate-2024-2025.pdf
[9] Los textos de los instrumentos y todos los demás documentos de la 50.ª sesión del CIG, así como un video de la sesión, están disponibles en https://www.wipo.int/meetings/en/details.jsp?meeting_id=85308
[10] En 2025, la Sra. Edillon fue nombrada nueva directora de la División de Conocimientos Tradicionales de la OMPI, tras la jubilación del Sr. Wend Wendland. El Sr. Wendland se desempeñó como director de esta División desde los inicios del CIG. Asimismo, tuvo un papel central en todo el trabajo del comité a lo largo de las décadas. Estos esfuerzos abarcaron la adopción en 2024 del Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados.
[11] Para reflejar todas las posturas divergentes de los Estados miembros, los proyectos de texto contienen numerosas formulaciones alternativas de los distintos artículos.
[12] Véase https://www.wipo.int/meetings/en/doc_details.jsp?doc_id=642602 (Decisión sobre el punto 3 del orden del día).
[13] Los textos de los instrumentos y todos los demás documentos de la 51.ª sesión del CIG, así como un video de la sesión, están disponibles en https://www.wipo.int/meetings/en/details.jsp?meeting_id=85309
[14] Si el CIG no logra llegar a un acuerdo, la negociación del mandato y el programa de trabajo pasa a manos del pleno de la Asamblea General de la OMPI. Si la Asamblea General no logra alcanzar un consenso, las negociaciones se suspenden (como ocurrió en 2015) hasta que se llegue a un acuerdo.
[15] La Asamblea General de la OMPI aprobó el mandato y el programa de trabajo recomendados en su reunión de julio de 2025. Véase https://www.wipo.int/documents/d/igc/docs-en-igc-mandate-2026-2027.pdf
[16] Véase https://www.wipo.int/meetings/en/doc_details.jsp?doc_id=645831 (Decisión sobre el punto 3 del orden del día).
[17] Véase Andres Izquierdo, “WIPO Budget Committee Concludes Without Agreement on Indigenous Participation Funding” (El Comité de Presupuesto de la OMPI concluye sin acuerdo sobre la financiación de la participación indígena), InfoJustice, 23 junio de 2025, https://infojustice.org/archives/46525
[18] Véase El Mundo Indígena 2025, abril de 2025, pp. 765-768.
[19] La lista actualizada de signatarios y ratificaciones/adhesiones está disponible en https://www.wipo.int/export/sites/www/treaties/en/docs/pdf/gratk.pdf
[20] Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, Informe sobre el 24.º periodo de sesiones (21 de abril al 2 de mayo de 2025), E/2025/43-E/C.19/2025/8, Documentos Oficiales, 2025, Suplemento N.º 23, párr. 80, https://docs.un.org/en/E/2025/43; Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, El derecho de los Pueblos Indígenas a los datos, incluso lo relativo a la recopilación y el desglose de datos: Estudio del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, A/HRC/60/66, 60.º periodo de sesiones, puntos 3 y 5 del orden del día, Anexo: Asesoramiento del Mecanismo de Expertos N.º 18 (2025), párr. 22, https://docs.un.org/en/E/2025/43.
[21] La lista actualizada de signatarios y ratificaciones/adhesiones está disponible en https://www.wipo.int/export/sites/www/treaties/en/docs/pdf/rdlt.pdf.
[22] Véase https://www.wipo.int/documents/d/igc/docs-en-2026-igc-schedule.pdf
Etiquetas: Derechos Humanos, Procesos internacionales


