• Pueblos indígenas en Indonesia

    Pueblos indígenas en Indonesia

Mundo Indígena 2019: Papúa Occidental

Papúa Occidental abarca la parte oeste de la isla de Nueva Guinea y comprende las dos provincias indonesias de Papúa y Papúa Occidental (Papúa Barat).

El cincuenta por ciento de sus 2.7 millones de habitantes son de origen indígena melanesio y el otro 50 % son inmigrantes indonesios. Muchos de estos inmigrantes llegaron a Papúa Occidental a causa del gran programa de transmigración llevado a cabo por el gobierno indonesio tras la incorporación de la antigua colonia holandesa en 1963.

Geográfica y culturalmente, Papúa Occidental es la región más diversa de Indonesia, con más de 250 grupos lingüísticos indígenas. El idioma oficial es el indonesio. En lo que se refiere a la religión, los inmigrantes indonesios por lo general practican la religión musulmana (38.4 %), mientras que la población indígena es cristiana protestante (53.7 %), aunque esta continúa practicando creencias tradicionales de forma generalizada. Los bosques de Papúa Occidental cubren 42 millones de hectáreas o 24 % del área forestal de Indonesia y albergan 54 % de la biodiversidad tde Indonesia. La región también es rica en recursos minerales y tiene la mina de oro más grande y la tercera mina de cobre más grande en todo el mundo.

A pesar de sus riquezas naturales, Papúa Occidental tiene el Índice de Desarrollo Humano (IDH) más bajo en Indonesia: 60.1, mientras que el promedio nacional es de un 70.2 (2016). En 2016, el 27 % de la población se veía afectada por la pobreza (11 % de Indonesia) con índices siete veces más altos en las áreas rurales que en algunas áreas urbanas. En lo que respecta a otros parámetros sociales (mortalidad maternal, analfabetismo, infección por VIH) los índices para la región son claramente más altos que el promedio nacional.

Los papuanos siempre han exigido su autonomía. Las expectativas que fueron generadas con la promulgación de la ley especial de autonomía de Papúa Occidental en 2001 y la adopción por parte de Indonesia de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en 2017, hasta ahora se han visto frustradas. La situación socioeconómica se mantiene alarmante y la creación de una nueva provincia en la parte occidental de la isla en 2003 (la provincia de Papúa Barat) fue vista como un elemento de división de la región y una violación a la ley especial de autonomía. La opresión por parte de las fuerzas de seguridad es constante.

Visita del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU a Indonesia

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, visitó Indonesia en febrero de 2018. Durante una confe rencia de prensa en Yakarta el 7 de febrero,1 comentó sobre la situación en Papúa Occidental y expresó su profunda preocupación sobre las situaciones de pobreza y malnutrición en las dos provincias, responsabilizando a grandes empresas multinacionales madereras y mineras por graves violaciones a los derechos de las comunidades indígenas. El Alto Comisionado declaró que “El diálogo abierto y la consulta son claramente necesarios para que estos proyectos no se lleven a cabo sino con el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades afectadas”.2

El Alto Comisionado también pidió al gobierno indonesio que “garantizase la protección de los defensores de derechos humanos, que no deben ser castigados ni enjuiciados por ejercer su derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica”. Expresó su preocupación por la creciente evidencia del uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad, junto con el acoso, los arrestos arbitrarios y las detenciones.3

Durante la 37a (marzo 2018) y 38a (junio 2018) sesiones del Consejo de Derechos Humanos, el Alto Comisionado nuevamente expresó su “preocupación ante las condiciones de vida en Papúa Occidental”.4 A finales de junio de 2018, el gobierno indonesio canceló su invitación al Alto Comisionado, hecha durante su viaje de febrero, para visitar las dos provincias de Papúa Occidental.

Las críticas situaciones sanitaria y alimentaria provocan la muerte de 72 niños en Asmat

Hilal Elver, Relatora Especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, visitó Indonesia del 9 al 18 de abril de 2018. Al final de su visita, hizo una declaración en la que se refirió a Papúa Occidental:

Me gustaría llamar su atención sobre un incidente verdaderamente trágico. En los últimos meses, 72 niños han muerto en el distrito Asmat de Papúa Occidental: 66 de sarampión y seis simplemente por malnutrición. Las muertes fueron ocasionadas por múltiples factores, en particular por problemas de inseguridad alimentaria de carácter crónico y una falta de acceso a los servicios sanitarios apropiados. Se podría haber evitado sus muertes, pero se permitió que así ocurriese.5

Además, las observaciones preliminares de la Relatora Especial toman en cuenta otros problemas en relación al derecho a la alimentación del pueblo de Papúa Occidental, en especial: la agricultura a gran escala, las actividades mineras ilegales y la transformación de bosques en plantaciones de palma aceitera.6

Restricciones a la libertad de información

Las autoridades indonesias sistemáticamente impiden a los periodistas extranjeros y observadores de derechos humanos visitar a Papúa Occidental. Estas restricciones existen a pesar de que el recién elegido presidente indonesio Joko Widodo anunció en 2015 que no se impediría el acceso a los medios de comunicación extranjeros acreditados a Papúa Occidental. El gobierno sospecha de las razones por las cuales los extranjeros desean informar sobre la región y, por lo tanto, ha implementado estas restricciones de acceso en Papúa Occidental las últimas décadas. La región se ha visto afectada por una pequeña insurrección independentista, corrupción generalizada y degradación medioambiental. Rara vez se responsabiliza a las fuerzas de seguridad por las violaciones cometidas contra los críticos del gobierno, en particular por el asesinato de los manifestantes pacíficos.7

A principios de febrero de 2018, se obligó a Rebecca Henschke, periodista para la BBC, y a su equipo de fotógrafos, a salir de Papúa Occidental por supuestamente haber ofendido a miembros de las fuerzas armadas en su cuenta de Twitter. Henschke se hallaba cubriendo la situación sanitaria en la región de Asmat tras la muerte de al menos 72 niños indígenas. Ella publicó una foto en Twitter de productos hallados en un almacén del puerto, explicando “Estos son los suministros humanitarios destinados a alimentar los niños malnutridos en Papúa Occidental: fideos instantáneos, refrescos y galletas dulces”. El ejército se quejó, diciendo que la periodista había herido los sentimientos de soldados que pretendían ayudar a los habitantes del distrito Asmat y que, la foto de Henschke en realidad mostraba mercancía dirigida a tiendas locales, y no suministros humanitarios.8

Activista independentista arrestada e insultada

El 3 de enero de 2018, en el aeropuerto Soekarno-Hatta de Yakarta, cinco oficiales de las fuerzas aéreas arrestaron a Filep Karma, ex preso político y activista independentista, por usar un pin de la bandera de Papúa Occidental, el símbolo de identidad cultural utilizado en el movimiento independentista de Papúa. Fue interrogado por casi dos horas; durante el interrogatorio, un miembro del ejército lo insultó y lo llamó mono. Después, Filep fue llevado a la comisaría más cercana. Allí, los policías comenzaron a redactar un informe de investigación policial, que por lo general es seguido por el enjuiciamiento. Con la ayuda del defensor de las libertades civiles, Uchok Sigit Prayogi, se consiguió que la policía nunca terminase el informe y liberase a Filep Karma, siendo que no había fundamento jurídico para entablar un proceso.9

Cuarenta y cinco estudiantes arrestados ilegalmente

El 4 de abril de 2018, miembros de la policía local, los servicios de inteligencia (BIN), la unidad especial de policía “BRIMOB” y la comandancia del distrito militar redaron varias casas en el distrito residencial “Perumnas III Waena” de Jayapura y detuvieron a 45 estudiantes sin órdenes de detención. Durante la redada, la policía confiscó más de 35 motocicletas junto con computadoras portátiles y la bandera de Papúa Occidental. Los estudiantes fueron detenidos en la comisaría del distrito de Jayapura. Según el director de la Asociación de Defensores de Derechos Humanos de Papúa en Papúa Occidental (PAHAM Papúa), los miembros de las fuerzas de seguridad recurrieron a emplear violencia física innecesaria contra algunos de los estudiantes. Al menos ocho de los estudiantes arrestados eran miembros del Comité Nacional de Papúa Occidental (KNPB), parte del movimiento político indígena que apoya el derecho del pueblo de Papúa a la autodeterminación.10

Despidos masivos en la mina Freeport–McMoRan

Los conflictos han sido constantes a lo largo de los últimos años entre miles de mineros (la mayoría de ellos papúes) y la compañía Freeport Indonesia.11 El conflicto actual se remonta al 2017 cuando Freeport introdujo un programa de despidos que afectó a alrededor de 12.000 trabajadores de tiempo completo y 20.000 trabajadores contractuales, lo cual se traduce en una reducción del 10% de la plantilla total. La medida se tomó sin previo aviso o una negociación entre los representantes del sindicato (PUK SPSI) y la gerencia. La situación desembocó en una huelga. Freeport determinó la huelga como ilegal y la compañía se aprovechó de la huelga para despedir a 4.200 mineros bajo el pretexto de que estos habían renunciado voluntariamente.12 Hasta la fecha, no se ha conseguido la mediación y la situación continúa siendo extremadamente tensa.

El 28 de agosto de 2018, cientos de mineros protestaron afuera de las oficinas de Freeport en Yakarta. Las fuerzas de seguridad repetidamente intentaron dispersar la manifestación sin éxito. El 29 de agosto, se autorizó a ocho representantes a asistir a una reunión con la gerencia de Freeport. El 30 de agosto de 2018, los trabajadores denunciaron al ministro de empleo Hanif Dhakiri a la Oficina del Ombudsman en Yakarta, con el apoyo de la organización defensora de derechos humanos LOKATARU (con sede en Yakarta), por una mala administración, dado que el ministro no había permanecido neutral en el conflicto y nunca había respondido a la solicitud de reunión con los mineros.13

Greenpeace denuncia la participación de compañías internacionales en la deforestación

Un estudio de Greenpeace mostró que las compañías Mars, Nestlé, PepsiCo y Unilever compran aceite de palma de un grupo cuya filial es responsable de la destrucción ilegal de los bosques tropicales en Papúa Occidental.14 Eso a pesar de que las compañías se comprometieron a una política de “no deforestación, no turba ni explotación” la cual, en teoría, debe impedir que obtengan el aceite de palma de compañías cuya producción no es sostenible. Greenpeace publicó fotografías y un video tomados en marzo y abril de 2018 que mostraban que PT Megakarya Jaya Raya (MT MJR), una concesión de aceite de palma controlada por el grupo Hayel Saeed Anam (HSA), había destruido alrededor de 4.000 hectáreas de bosque tropical (un área equivalente a casi la mitad de París) entre mayo de 2015 y abril de 2017. Después de una interrupción de cuatro meses, la destrucción recomenzó en septiembre y octubre de 2017.

Parte del área afectada son turberas protegidas. El gobierno indonesio las declaró como zonas protegidas después de los devastadores incendios forestales de 2017 y prohíbe la tala de pluviselva en estas áreas. Aunque PT MJR ya no produce aceite de palma, otras filiales de HSA (Grupo Arma y Pacific Oils & Fats) han proveído a Mars, Nestlé, PepsiCo y Unilever con aceite de palma, según información publicada por las marcas mismas este año.

Esta no es la primera vez que Unilever, quien ostenta ser pionero en el uso de aceite de palma sustentable, adquiere aceite de palma de compañías que deliberadamente destruyen los bosques tropicales de Indonesia. En 2015, el gobierno indonesio identificó docenas de compañías responsables por la quema de millones de hectáreas de bosques y turberas. La compañía de aceite de palma RKK (una empresa de plantaciones del grupo Makin, proveedor de Unilever) fue enjuiciada por incendios premeditados. El ejemplo también muestra que la producción de aceite de palma nunca puede ser completamente sostenible. Estos casos suscitan serias dudas sobre la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO). La política de RSPO requiere que sus miembros no tengan divisiones de aceite de palma no afiliadas. Aunque PT MJR y las otras concesiones del grupo HSA no son miembros directos de la RSPO, muchas otras compañías productoras de aceite de palma del grupo HSA cuentan con la certificación RSPO.

Actualmente, el gobierno indonesio se halla negociando un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. El comercio de aceite de palma es un tema de interés dominante en estas discusiones. Los ambientalistas internacionales temen que un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea e Indonesia resulte en un incremento de la producción del aceite de palma nacional a causa de la creciente demanda por parte de los mercados europeos. Esto significaría una mayor deforestación en áreas de bosque primario y una proliferación de conflictos relacionados con la tierra con las comunidades locales.

Conmemoración y enfrentamientos

El 1o de diciembre, estudiantes papúes e indonesios organizaron una serie de manifestaciones pacíficas para conmemorar el 57o aniversario de la Declaración de la Independencia de Papúa Occidental,15 en las que alzaron la bandera de Papúa Occidental y exigieron un referéndum para la independencia. Se arrestaron a más de 500 personas en 10 pueblos. El 2 de diciembre, un grupo armado afiliado al Ejército de Liberación Nacional de Papúa Occidental asesinó al menos a 17 personas, incluido un soldado, trabajadores en una obra de construcción en Ndgua, en las islas centrales. Se desplegó una operación punitiva contra los activistas que incluyó a más de 100 agentes de la policía y el ejército.16 Tal como se temía y como ha ocurrido con frecuencia, la operación resultó en una serie de abusos y excesos graves por parte de las fuerzas de seguridad. En ausencia de observadores independientes y periodistas para reunir testimonios y verificar los eventos en el campo, no se conocerá el verdadero impacto hasta posteriormente en este año.

Notas y referencias

  1. OCHCHR: El Alto Comisionado de la ONU concluye su visita a Indonesia – Informe completo. 7 de febrero de 2018. http://bit.ly/2IE96lF
  2. Idem
  3. Véase el informe de Amnistía Internacional “Indonesia police and military unlawfully kill almost 100 people in Papua in eight years with near total impunity”, 2 de julio de 2018. http://bit.ly/2IHiuoz
  4. Véase Minority Rights, mayo de 2018 en http://bit.ly/2IH123u
  5. Véase La Coalición Internacional para Papúa, 24 de abril de 2018 http://bit.ly/2IHizsn
  6. Amnistía Internacional, cit.
  7. Human Rights Watch, 20 de junio de 2018 “Letter on Indonesia’s New Counterterrorism Law to President Joko Widodo and Speaker Bambang Soesatyo” http://bit.ly/2IHW86q
  8. La Coalición Internacional para Papúa, 1er informe trimestral de http://bit.ly/2IE9iBp
  9. Idem
  10. ICP, 2nd Quarterly Report,
  11. Véase, por ejemplo, Pataud Célérier Philippe, “En Papouasie, la grève oublié des mineurs”. Le Monde Diplomatique, 19 de octubre de 2011 en http://bit.ly/2IE9jFt. También véase el anuario de IWGIA de 2015. http://bit.ly/2IG1sr7
  12. Véase ICP, “Update on Freeport’s mass layoffs dismissed laborers report Employment Minister to Ombudsman”, octubre de 2018 en http://bit.ly/2IG1Rd7
  13. Idem
  14. Véase Greenpeace, “Final Countdown Report 2018” en http://bit.ly/2IHWBFI
  15. Los Países Bajos han prometido la independencia y crearon un parlamento llamado el “Consejo de Nueva Guinea Occidental”. En 1961, este consejo alzó la Este evento se interpretó como una declaración de independencia cuando, en realidad, el territorio aún se hallaba bajo soberanía holandesa. La transferencia del territorio a Indonesia se llevó a cabo en 1963. Ver Informe n.° 23 de Asia de ICG op.cit., pág. 9.
  16. Human Rights Watch, 9 de diciembre de 2018 en http://bit.ly/2IHWF8q

Patrick Kulesza, Director Ejecutivo del Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas – Francia (www.gitpa.org) condujo una misión de información en Papúa en noviembre de 2018, a partir de la cual se produjo un documental web que puede consultarse en: http://bit.ly/2J72KeQ

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