El Mundo Indígena 2026: El Fondo Verde para el Clima (FVC) y el Fondo de Respuesta a Pérdidas y Daños (FRLD)

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) ha creado varios fondos, conocidos comúnmente como fondos climáticos, para ayudar a los llamados países en desarrollo en la mitigación del cambio climático, la adaptación a sus efectos y la transición hacia economías bajas en carbono y resilientes al clima. A pesar de que se han definido estos objetivos, los Pueblos Indígenas continúan enfrentando impactos negativos derivados de los proyectos y numerosas barreras para acceder a esos fondos. Por lo tanto, abogan por garantizar el acceso directo y una mejor ejecución de los proyectos.

El Fondo Verde para el Clima (FVC), creado en el marco de la CMNUCC en 2010 y puesto en marcha en 2015, es el mayor fondo climático del mundo. Apoya a los países en desarrollo para que alcancen sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y a seguir vías de bajas emisiones y resilientes al clima.[1] El principal mandato del Fondo Verde es apoyar el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París. El Fondo recibe contribuciones financieras de los denominados países desarrollados (Anexo I de la CMNUCC), así como de fuentes públicas, no públicas y alternativas.[2]

La movilización inicial de recursos del FVC (2014) recaudó 10.300 millones de USD en fondos comprometidos, de los cuales 7.200 millones estaban disponibles para compromisos. La primera reposición (FVC-1, 2020-2023) recaudó 10.000 millones de USD, de los cuales se recibieron e invirtieron 9.900 millones en más de 100 países.[3] La segunda reposición (FVC-2, 2024-2027), puesta en marcha en julio de 2022, había recibido 10.640 millones de USD en promesas de contribución hasta diciembre de 2025.[4]

El Fondo opera a través de una red de más de 200 entidades acreditadas y socios ejecutores para proporcionar financiación a los países en desarrollo para el diseño y la ejecución de proyectos. La Junta del FVC está integrada por 24 miembros que representan por igual a los países del Anexo I y a los países no incluidos en dicho anexo, con cuatro observadores activos de la sociedad civil y organizaciones del sector privado que desempeñan mandatos de dos años (con un máximo de dos mandatos consecutivos).

A pesar de la constante labor de promoción, el FVC no cuenta con un puesto de observador activo para los Pueblos Indígenas, si bien esta es una práctica establecida de la CMNUCC. No obstante, la Política sobre los Pueblos Indígenas, adoptada en 2018, y el Grupo Asesor de los Pueblos Indígenas (IPAG), establecido por dicha Política en 2022, son logros notables de los Pueblos Indígenas y sus aliados en el Fondo. Además de participar en la Red de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), los Pueblos Indígenas defienden sus intereses a través del Equipo de Defensa de los Pueblos Indígenas (IPAT).

El Fondo de Respuesta a Pérdidas y Daños (FRLD) se puso en marcha oficialmente en la 27.ª Conferencia de las Partes (COP 27) de la CMNUCC en 2022 y se operacionalizó en la COP 28 en 2023. Su objetivo es ayudar a los países en desarrollo a hacer frente a los efectos irreversibles del cambio climático, en particular aquellos que exceden el alcance de los esfuerzos de adaptación, como los fenómenos meteorológicos extremos, la desertificación y el aumento del nivel del mar.

Si bien el FRLD marca un hito importante en la financiación climática mundial, garantizar el acceso directo de los Pueblos Indígenas sigue siendo un gran desafío. El Consejo de Administración del FRLD ha adoptado la modalidad de acceso y la estructura de toma de decisiones y mantiene debates sobre sus políticas. Al igual que otros fondos climáticos, mantiene requisitos de elegibilidad complejos y canales de financiación controlados por los gobiernos. El FRLD proporciona apoyo financiero a través de subvenciones y financiación concesional, y el Banco Mundial actúa como su secretaría provisional y sede durante los primeros cuatro años. Sin embargo, los Pueblos Indígenas y muchos otros actores abogan por una secretaría y una estructura de gobernanza totalmente independientes para garantizar una distribución equitativa y eficaz de los fondos.

El FRLD aún está estableciendo su secretaría completa y sus estructuras operativas. Sin embargo, todavía no ha desarrollado sus políticas sociales y medioambientales integrales ni sus estrategias de movilización de fondos a largo plazo. Se ha calculado que para 2030, el costo económico previsto de las pérdidas y daños oscile entre 290.000 y 580.000 millones de USD[5] solo en los países en desarrollo. Para 2050, se estima que el costo económico de las pérdidas y daños en los países en desarrollo oscilará entre 1.000 y 1.800 millones de USD.[6] Estos datos ponen de manifiesto la urgente necesidad de aumentar los compromisos de financiación y establecer marcos de aplicación más claros. Según su informe Status of Resources 2025 (Situación de los recursos, 2025),[7] el FRLD había recibido promesas y contribuciones por un total de 788,68 millones de USD de 27 contribuyentes.


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Panorama general

Al 31 de diciembre de 2025, la Junta del Fondo Verde para el Clima (FVC) había aprobado un total de 336 proyectos, con compromisos de inversión por valor de 19.300 millones de USD y proyectos en ejecución por valor de 16.700 millones de USD. Los proyectos se consideran en fase de ejecución una vez que entra en vigor el acuerdo de actividad financiada (FAA) con la entidad acreditada. Se han desembolsado 6.300 millones de USD y se estima que estos proyectos ayudarán a 1.600 millones de personas y contribuirán a evitar la emisión de 3.200 millones de toneladas de CO2 equivalente.[8]

En cuanto a la escala de los proyectos, los proyectos de micro y pequeña escala constituyen menos de la mitad de la cartera (10 % y 37 %), mientras que los proyectos de mediana y gran escala representan el 35 % y el 18 %, respectivamente. Cabe destacar que los proyectos de microescala disminuyeron un 1 % entre 2024 y 2025, en tanto que los de gran escala representan el mismo porcentaje de la cartera de proyectos. El tamaño de un proyecto es importante, dado que los de mayor envergadura plantean un mayor riesgo de impactos negativos sobre la naturaleza y los derechos humanos.

En términos de instrumentos financieros, el importe de la inversión del proyecto comprende un 45 % de subvenciones, un 38 % de préstamos, un 12 % de capital, un 3 % de pagos basados en resultados y un 2 % de garantías.[9] Entre 2024 y 2025, las subvenciones y el capital aumentaron un 3 % y un 1 % respectivamente, mientras que los préstamos siguen representando una parte significativa de la cartera. La elevada proporción de financiación en forma de préstamos en la cartera del FVC suscita preocupación, ya que contradice el párrafo 9.4 del Acuerdo de París,[10] que hace hincapié en la necesidad de aumentar los recursos financieros, principalmente en forma de subvenciones, para los países en desarrollo.

Se está invirtiendo una cantidad significativa en los medios de vida de las personas y las comunidades. Sin embargo, no se dispone de datos que permitan evaluar cómo estas inversiones han beneficiado a los Pueblos Indígenas. A continuación, le siguen inversiones en las categorías de salud, seguridad alimentaria e hídrica, ecosistemas y servicios ecosistémicos, infraestructura y entorno construido, generación y acceso a la energía y uso de los bosques y la tierra. Es importante señalar que la mayoría de las intervenciones relacionadas con el uso de los bosques y la tierra, así como con la generación de energía en todo el mundo, han tenido impactos negativos en los Pueblos Indígenas. De las ocho áreas de resultados del FVC, la inversión más baja se destina a los rubros de transporte y de la construcción, ciudades, industrias y electrodomésticos.[11]

Por tema de inversión, el 59 % de la financiación se destina a la adaptación y el 41 % a la mitigación en términos equivalentes a subvenciones. En términos nominales, la adaptación y la mitigación representan equitativamente el 50 % de la cartera. Entre 2024 y 2025, el FVC ha logrado un mejor equilibrio entre la financiación de la mitigación y la adaptación, al aumentar la cartera de adaptación en un 4 % en términos nominales. En cuanto a la modalidad de acceso, el 74 % de los fondos siguen siendo accedidos por entidades acreditadas internacionales, el 16 % por Entidades de Acceso Directo (DAE) nacionales y el 10 % por DAE regionales. Entre 2024 y 2025, estos datos muestran un aumento del 1 % en el acceso de las DAE tanto nacionales como regionales.[12]

Estas estadísticas también muestran la mayor ponderación del FVC hacia los impactos cuantificables de los proyectos, medidos principalmente en términos de toneladas de CO₂ equivalente mitigadas y el número de personas que aumentan su resiliencia. Los datos también muestran que el Fondo sigue siendo muy utilizado por entidades acreditadas internacionales, lo que limita las oportunidades de acceso directo para las entidades nacionales y regionales. Se registró un aumento del 1 % en el acceso tanto de las DAE nacionales como de las DAE regionales entre 2024 y 2025. Más allá de estas métricas cuantitativas, es igualmente importante mejorar el acceso directo y garantizar la disponibilidad de datos sobre los impactos sociales, culturales, económicos y ecológicos de los proyectos, con especial énfasis en el bienestar de los pueblos y comunidades indígenas. El Plan Estratégico del Fondo Verde para el Clima (2024-2027) sienta las bases para maximizar los resultados sociales y culturales positivos, incluso para los Pueblos Indígenas. Además, la política REDD+ aprobada en 2024 establece algunas disposiciones para salvaguardar los derechos de los Pueblos Indígenas en los pagos basados en resultados de REDD+ financiados por el FVC. Esos elementos deben reforzarse en las actividades del Fondo.

Evaluación independiente del enfoque del FVC respecto a los Pueblos Indígenas

Tras la decisión de la Junta, la Unidad de Evaluación Independiente (IEU) del Fondo Verde para el Clima llevó a cabo una evaluación del Enfoque del FVC hacia los Pueblos Indígenas.[13] Mediante la aplicación de métodos mixtos de recopilación de datos, incluida la revisión de la bibliografía, el equipo de evaluación realizó entrevistas a más de 300 partes interesadas y, a partir de cinco estudios de casos, se obtuvieron conclusiones clave,[14] que pueden resumirse de la siguiente manera:

  • El enfoque del FVC hacia los Pueblos Indígenas se define principalmente en la Política sobre los Pueblos Indígenas.
  • La Política es coherente con las orientaciones de la CMNUCC al FVC, pero debe armonizarse mejor con los detalles operativos.
  • La incongruencia de algunos términos y conceptos, así como la falta de integración de la Política sobre los Pueblos Indígenas con las políticas de salvaguardia, pueden dar lugar a una aplicación no sistemática.
  • El IPAG resulta prometedor para la aplicación efectiva de la Política, aunque todavía está estableciendo sus vínculos institucionales y sus recursos.
  • El FVC no cuenta con un compromiso claramente definido que garantice a los Pueblos Indígenas un acceso directo a recursos o beneficios.
  • El FVC representa un desafío sistemático para los Pueblos Indígenas a la hora de acceder directamente a sus recursos.
  • El FVC es el único fondo climático multilateral importante que carece de un mecanismo específico para apoyar a los Pueblos Indígenas.
  • El enfoque del FVC hacia los Pueblos Indígenas se percibe principalmente como un ejercicio de cumplimiento normativo, más que como una oportunidad para integrar sus contribuciones en la implementación de acciones climáticas y lograr resultados significativos.
  • Las modalidades de acceso alternativas, como el proceso de aprobación simplificado (SAP) y el enfoque de evaluación específica de proyectos (PSAA), así como las modalidades de asistencia técnica, entre ellas el Mecanismo de Preparación de Proyectos (PPF), no han incorporado suficientemente las consideraciones de los Pueblos Indígenas.
  • El Programa de Preparación y Apoyo Preparatorio (RPSP) puede ser una modalidad crucial para integrar las consideraciones de los Pueblos Indígenas en la programación del FVC.
  • La incorporación de los conocimientos de los Pueblos Indígenas en los proyectos sigue dependiendo de la disponibilidad de tiempo y recursos.
  • El FVC no ha establecido compromisos a nivel de cartera específicamente orientados a los Pueblos Indígenas; por ello, sus sistemas de seguimiento y medición no incluyen indicadores específicos para los Pueblos Indígenas, lo que hace imposible evaluar los resultados de todo el Fondo en relación con los Pueblos Indígenas.
  • El marco de seguimiento del FVC no exige el seguimiento ni la notificación de los beneficios colaterales relacionados con los Pueblos Indígenas.
  • Los Pueblos Indígenas se enfrentan a problemas generales para acceder a mecanismos de reparación utilizando la arquitectura del FVC.
  • Existen pruebas contradictorias sobre la eficacia de los mecanismos de reparación de agravios (GRM) a nivel de proyecto. En algunos casos, el Mecanismo Independiente de Reparación (MIR) del FVC ha atendido reclamaciones, incluidas las relacionadas con el cierre de proyectos.
  • El FVC no desempeña un papel proactivo en la implementación de la Política sobre Pueblos Indígenas, su aplicación es muy variable y queda fuera de la esfera de influencia directa del FVC.

Sobre la base de estas conclusiones, la Unidad de Evaluación Independiente ha formulado las siguientes recomendaciones:

  • A corto plazo, el FVC debería seguir reforzando la Política sobre Pueblos Indígenas y las Directrices Operativas, al tiempo que ajusta sus herramientas operativas para aplicar plenamente los objetivos previstos de la Política.
  • A corto y mediano plazo, la Secretaría del FVC debería establecer mecanismos y proporcionar recursos, incluido apoyo técnico y financiero, para la aplicación efectiva de la Política sobre Pueblos Indígenas, en consonancia con sus aspiraciones.
  • El FVC debería abordar urgentemente las limitaciones de su supervisión prevista del cumplimiento, garantizando la flexibilidad suficiente para adaptar la Política sobre Pueblos Indígenas a una diversidad de contextos y riesgos de incumplimiento.
  • A mediano y largo plazo, el FVC debe abordar las barreras estructurales fundamentales del modelo de negocio que limitan el acceso de los Pueblos Indígenas al FVC. El Fondo debería considerar la creación de una línea o programa específico para los Pueblos Indígenas.
  • El FVC debe aclarar aún más su posición estratégica con respecto a los Pueblos Indígenas, más allá de solicitar aportaciones antes de los proyectos. A medida que el FVC articula su posición y postura a través de la reestructuración en curso y las decisiones estratégicas, es esencial que proporcione una orientación clara sobre su enfoque con respecto a los Pueblos Indígenas.

El informe de evaluación se presentó a la Junta en su 41.ª reunión, en la que el IPAG se dirigió a la Junta para apoyar las conclusiones del informe y reiteró la necesidad de poner en marcha una oportunidad específica para los Pueblos Indígenas, desarrollar objetivos, indicadores y sistemas de seguimiento, datos desglosados y promover los conocimientos de los Pueblos Indígenas, entre otros puntos.

Mecanismo Independiente de Reparación (MIR) del Fondo Verde para el Clima

El Mecanismo Independiente de Reparación (MIR) es una de las tres unidades autónomas de integridad de la Secretaría y depende directamente de la Junta. El MIR desempeña un papel importante en la supervisión de las inversiones y la gestión del Fondo. Se ocupa de las reclamaciones presentadas por quienes consideran que están sufriendo, o corren riesgo de sufrir, impactos negativos a consecuencia de proyectos o programas del FVC.

Hasta diciembre de 2025, se habían registrado 17 casos ante el MIR.[15] De esos 17 casos, 11 se han cerrado y el resto se encuentran en diferentes etapas de investigación de cumplimiento, resolución de problemas y supervisión. El primer proyecto financiado por el FVC, el FP001 en Perú,[16] tuvo que someterse al recurso tras una investigación entablada por iniciativa propia del MIR en 2019. Si el MIR recibe información de una fuente fiable de que un proyecto o programa del FVC tiene o podría tener un impacto negativo en una comunidad o persona, puede iniciar una investigación. Los principales daños planteados en el FP001 estaban relacionados con la propiedad y la posesión de la tierra, los derechos de los Pueblos Indígenas, incluido el Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI), la diligencia debida del proyecto, la evaluación del impacto ambiental y social, y la categorización del proyecto. Cuando se registró el caso, la Secretaría acordó proporcionar medidas correctivas para esos riesgos. Dichas medidas incluían: a) el CLPI; b) la categorización de riesgos en relación con la participación de los Pueblos Indígenas; c) la realización de una evaluación y la formulación de una opinión jurídica que abordara los posibles impactos de la creación de las Áreas de Conservación Ambiental (ACA) en los derechos colectivos sobre la tierra de los Pueblos Indígenas; y d) la documentación de consentimiento presentada por Profonanpe como entidad acreditada. El MIR supervisó la aplicación de las medidas correctivas proporcionadas por la Secretaría. Tras recibir el informe final de progreso de la Secretaría en el que se indicaba que las medidas de la entidad acreditada cumplían con las directrices, el MIR decidió no iniciar procedimientos y cerrar el caso en enero de 2023.[17] En este caso, se realizaron importantes mejoras institucionales y a nivel de proyecto basadas en las recomendaciones del MIR.

En junio de 2021 se recibió una denuncia contra el FP146 Nicaragua en la que se alegaba el daño causado a los Pueblos Indígenas y las comunidades afrodescendientes, el aumento de la degradación ambiental y los ataques por parte de colonos armados no indígenas, así como el incumplimiento o la incapacidad de la entidad acreditada y la ejecutora para cumplir con las políticas y procedimientos del FVC y las condiciones impuestas por la Junta durante la aprobación de este proyecto. Tras concluir su investigación, el MIR presentó el informe final de cumplimiento a la Junta en 2022. La Junta examinó el informe de revisión del cumplimiento del MIR durante sus reuniones celebradas en octubre de 2022 (B.34), marzo de 2023 (B.35) y julio de 2023 (B.36). La Secretaría publicó un resumen de la decisión final de la Junta sobre C-0006 Nicaragua, los motivos de la decisión y la respuesta de la dirección al informe, y el FP146 se canceló en julio de 2023.[18] En 2025, el MIR tenía seis casos registrados.

 

Fondo para Responder a las Pérdidas y Daños (FRLD)

Panorama general

El FRLD rinde cuentas y funciona bajo la orientación tanto de la COP de la CMNUCC como de la CMA.[19] Para la toma de decisiones clave, el FRLD cuenta con una Junta Directiva de 26 miembros, 12 de los cuales proceden de países del Anexo I de la CMNUCC y otros 14 de países no incluidos en el anexo.[20] En 2025, celebró tres reuniones de la Junta (B.5, del 8 al 10 de abril en Bridgetown, Barbados; B.6, del 9 al 11 de julio en Cebú, Filipinas; y B.7, del 7 al 9 de octubre en Manila, Filipinas).[21]

La B.5 adoptó la decisión de establecer las Modalidades de Implementación de Barbados (BIM) como fase inicial del Fondo, “que consisten en un primer conjunto de intervenciones, para los años calendario 2025 y 2026, por un importe de 250 millones de USD”.[22] La decisión sobre las BIM requirió tiempo para debatir dos cuestiones clave: la escala y el límite mínimo de asignación para los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) y los países menos adelantados (PMA). El B.5 también decidió los siguientes principios de las BIM:

  • Apoyar enfoques ascendentes, dirigidos y controlados por los propios países.
  • Implementar en paralelo con el desarrollo de las políticas y procedimientos operativos a largo plazo del Fondo.
  • Financiar un conjunto de actividades, proyectos y programas que sean representativos del alcance total del Fondo.
  • Explorar la colaboración con el sector privado, cuando sea pertinente.
  • Financiar las BIM mediante subvenciones.

El B.5 decidió que “se podrá asignar una cantidad comprendida entre 5 y 20 millones de USD a cada una de las actividades, proyectos y programas que se aprueben durante la fase de puesta en marcha, con sujeción a los criterios de financiación que apruebe la Junta”.

El B.6 se centró en promover los elementos clave para la puesta en marcha de las BIM, incluidos los criterios de financiación, el ciclo de los proyectos y las orientaciones provisionales sobre la función de la autoridad nacional designada (NDA). La Junta reforzó su decisión de considerar la acreditación general de observadores durante un período provisional, en virtud de la cual las organizaciones observadoras ya acreditadas ante la CMNUCC podrán solicitar ser consideradas como organizaciones observadoras acreditadas del Fondo.

Basándose en los debates del apartado B.6, el apartado B.7 concluyó con la puesta en marcha del BIM con decisiones sobre los siguientes elementos:

  1. Criterios de financiación.
  2. Ciclo de financiación.
  3. Modalidades de acceso.
  4. Lista de entidades ejecutoras acreditadas ante el FVC, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el Fondo de Adaptación (FA) sobre la base de las modalidades acordadas en la decisión sobre el acceso. Estas entidades podrán ejecutar proyectos y programas para los países y facilitar apoyo presupuestario directo.

Tras la adopción de estas decisiones clave, se ha encomendado a la Secretaría del FRLD la elaboración de la guía, los términos de referencia (TdR) y la plantilla para la convocatoria de propuestas de las BIM. La sociedad civil pidió que las BIM demostraran la concesión de pequeñas subvenciones y el acceso directo a las comunidades, incluidas las de los Pueblos Indígenas. La estrategia de movilización de recursos a largo plazo para el FRLD sigue suscitando opiniones divergentes entre los países en desarrollo, que buscan financiar el Fondo en función de la magnitud de sus necesidades, y los países desarrollados, que pretenden ampliar las fuentes de financiación para reducir su responsabilidad en la capitalización de este. Las preocupaciones de las OSC y los Pueblos Indígenas sobre el Banco Mundial como fideicomisario y sede de la Secretaría son cada vez mayores, ya que cada vez está más claro que las políticas y los procesos del Banco Mundial están limitando el potencial del FRLD para convertirse en un Fondo verdaderamente innovador y diferente que pueda garantizar una distribución equitativa y eficaz de los recursos.

De cara al futuro

Establecer mecanismos específicos que garanticen el acceso de los Pueblos Indígenas y sus organizaciones es fundamental tanto para los fondos como para avanzar, y ya se están realizando esfuerzos para lograrlo. Durante los últimos años, la Federación de Nacionalidades Indígenas de Nepal (NEFIN), en colaboración con el Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA), el Centro Internacional de Investigación y Educación de los Pueblos Indígenas (Fundación Tebtebba), el Centro para la Autonomía y el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CADPI), el Foro de Organizaciones No Gubernamentales Indígenas Pastoralistas (Foro PINGO), el IPAG y la Red de OSC del Fondo Verde para el Clima, ha abogado constantemente por situar los derechos humanos y los derechos de los Pueblos Indígenas en el centro de las políticas y operaciones del FVC. Mantener este impulso resulta fundamental ahora que el FVC se embarca en su plan estratégico para 2024-2027.

En el contexto del FRLD, la NEFIN y otras organizaciones de Pueblos Indígenas, así como el IWGIA y otras ONG, llevan mucho tiempo abogando para que los derechos indígenas ocupen un lugar central en la financiación climática, incluso dentro del FRLD, desde antes de su creación. Sus esfuerzos han sido fundamentales para promover un enfoque más inclusivo y equitativo de la financiación climática, garantizando que los Pueblos Indígenas —que sufren pérdidas y daños irreversibles, tanto materiales como inmateriales— tengan acceso directo a la financiación y a los procesos de toma de decisiones. A medida que el FRLD avanza hacia su plena operatividad en los próximos años, es esencial continuar con la labor de promoción para configurar su gobernanza, garantizar un puesto específico para los Pueblos Indígenas como observadores activos, asegurar la participación plena y efectiva en las reuniones de la Junta y los procedimientos relacionados, el desarrollo de una política para los Pueblos Indígenas y otras medidas de salvaguardia, y una participación más amplia en las actividades sobre el terreno.

La promoción sostenida, las alianzas sólidas y la participación activa, junto con la aplicación efectiva de las políticas y salvaguardias de los Pueblos Indígenas, son esenciales para garantizar que la financiación se distribuya de manera justa y adecuada. Sin estas medidas, los fondos climáticos corren el riesgo de reproducir las barreras existentes en la financiación climática, lo que limitaría la participación de los Pueblos Indígenas y, por lo tanto, no permitiría alcanzar sus objetivos.

 

Tunga Bhadra Rai pertenece a la nacionalidad indígena Rai de Nepal. Es investigador y antropólogo indígena y actualmente trabaja como director del Programa de Cambio Climático de la Federación de Nacionalidades Indígenas de Nepal (NEFIN). Participa en la CMNUCC, el Fondo Verde para el Clima, el FRLD y otros foros nacionales e internacionales. El Sr. Rai ha publicado artículos sobre los Pueblos Indígenas. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


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Notas y referencias

[1] Fondo Verde para el Clima. (s. f.). “Overview. About GCF” (Descripción general. Acerca del FVC). Consultado el 3 de enero de 2026. https://www.greenclimate.fund/about

[2] Fondo Verde para el Clima. (s. f.) “Governing Instrument of the Green Climate Fund” (Instrumento rector del Fondo Verde para el Clima). Consultado el 4 de enero de 2026. https://www.greenclimate.fund/sites/default/files/document/governing-instrument.pdf

[3] Fondo Verde para el Clima. (s. f.). “Resource Mobilization” (Movilización de recursos). Consultado el 9 de enero de 2026. https://www.greenclimate.fund/about/resource-mobilisation

[4] Fondo Verde para el Clima. (2025). “Status of Pledges” (Estado de las promesas de contribución). Consultado el 23 de enero de 2026. Estado de las promesas de contribución (10 de septiembre de 2016).

[5] Mechler, Reinhard; Bouwer, Laurens M.; Schinko, Thomas; Surminski, Swenja; y Linnerooth-Bayer, JoAnne. Loss and Damage from Climate Change: Concepts, Methods and Policy Options (Pérdidas y daños causados por el cambio climático: conceptos, métodos y opciones políticas). Cham: Suiza, 2019. https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-319-72026-5

[6] Heinrich Boll Stiftung. (s. f.). Unpacking finance for Loss and Damage (Desentrañando la financiación para las pérdidas y daños). Consultado el 2 de febrero de 2026. https://us.boell.org/en/unpacking-finance-loss-and-damage

[7] Fondo para Responder a las Pérdidas y Daños. Status of Resources: Report of the Trustee (Situación de los recursos: informe del fideicomisario). 2025. Consultado el 26 de enero de 2026. https://unfccc.int/sites/default/files/resource/FRLD_B.5_6_Status_of_resources_report_of_the_Trustee.pdf

[8] Fondo Verde para el Clima. (s. f.). “Projects and Programs” (Proyectos y programas). Consultado el 23 de enero de 2026. https://www.greenclimate.fund/projects/dashboard

[9] Ibid.

[10] Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.  Acuerdo de París. 2015. Consultado el 2 de febrero. unfccc.int/sites/default/files/english_paris_agreement.pdf

[11] Fondo Verde para el Clima. Consultado el 2 de febrero. Panel de control de la cartera | Fondo Verde para el Clima

[12] Ibid.

[13] Unidad de Evaluación Independiente del Fondo Verde para el Clima. Consultado el 2 de febrero de 2026. ieu-work-plan-budget-2023.pdf

[14] Ibid.

[15] Mecanismo Independiente de Reparación del Fondo Verde para el Clima. Consultado el 2 de febrero de 2026. Registro de casos | Mecanismo Independiente de Reparación | Fondo Verde para el Clima

[16] Ibid.

[17] Mecanismo Independiente de Reparación del FVC. Consultado el 26 de enero de 2026. C0002 Perú | Mecanismo Independiente de Reparación | Fondo Verde para el Clima

[18] Fondo Verde para el Clima. Consultado el 26 de enero de 2026. Actualización sobre FP146: Bio-CLIMA Acción climática integrada para reducir la deforestación y fortalecer la resiliencia en las biosferas de BOSAWÁS y Río San Juan | Fondo Verde para el Clima

[19] Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). “Climate Finance-Fund, Entities and Bodies: Fund for Responding to Loss and Damage” (Financiación climática: fondos, entidades y organismos: Fondo para Responder a las Pérdidas y Daños). Consultado el 16 de enero de 2026.

https://unfccc.int/loss-and-damage-fund-joint-interim-secretariat

[20] Ibid.

[21] Fondo para Responder a las Pérdidas y Daños. Consultado el 2 de febrero de 2026. Reuniones del Consejo Administrativo | Fondo para Responder a las Pérdidas y Daños (FRLD)

[22] Ibid.

Etiquetas: Derechos Humanos, Procesos internacionales

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