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    Pueblos Indígenas en Zimbabue

El Mundo Indígena 2026: Zimbabue

El 18 de abril de 2025, Zimbabue celebró su 45.o aniversario de independencia. Si bien el gobierno no reconoce a ningún grupo específico como indígena del país, dos pueblos se identifican como tales: los tshwa (tjwa, cua) san, que se encuentran en el oeste de Zimbabue, y los doma (vadema, tembomvura) del distrito de Mbire, situado en el centro-norte. Se estima que en Zimbabue hay 3.405 tshwa y 1.675 doma, lo que representa aproximadamente el 0,031 % de la población del país, que en julio de 2025 era de 17.472.752 habitantes. El gobierno utiliza el término “comunidades marginadas” para referirse a estos grupos.

En Zimbabue, gran parte de los tshwa y doma viven por debajo del umbral de la pobreza y, en conjunto, se encuentran entre las poblaciones más empobrecidas del país. No hay muchos datos socioeconómicos sobre ellos. Tanto los tshwa como los doma han sido tradicionalmente cazadores y recolectores. Actualmente, sus hogares cuentan con economías diversificadas, que incluyen agricultura a nivel local, trabajo agrícola informal para otros grupos, pastoreo, minería, pequeñas empresas comerciales y trabajo en la industria turística. Las remesas de familiares y amigos tanto dentro como fuera del país representan una pequeña parte de los ingresos totales de los tshwa y los doma. Al igual que otros zimbabuenses, algunos tshwa y doma han emigrado a otros países en busca de oportunidades que les permitan generar ingresos, encontrar empleo y disfrutar de una mayor seguridad social.

La realización efectiva de los derechos humanos fundamentales en el país sigue siendo un desafío. Zimbabue es parte de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (ICERD), la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR). La presentación de informes en virtud de estas convenciones presenta un atraso considerable; no obstante, en 2025 se adoptaron medidas para cumplir parcialmente algunas de las obligaciones derivadas de ellas. Si bien en 2007 Zimbabue votó a favor de adoptar la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP), no ha firmado el único convenio internacional de derechos humanos que se refiere a los Pueblos Indígenas: el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales, de 1989. El gobierno ha manifestado su deseo de ampliar sus programas y la prestación de servicios a las comunidades marginadas, pero no existen leyes específicas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas en el país. Sin embargo, el koisan figura en la Constitución aprobada de 2013 como uno de los 16 idiomas reconocidos en el país, y existe cierta conciencia dentro del gobierno de la necesidad de recopilar más información y mejorar los enfoques para reducir la pobreza y mejorar el bienestar de las minorías y las comunidades marginadas. Representantes de Zimbabue asistieron al 24.o periodo de sesiones anual del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU (UNPFII), celebrado del 21 de abril al 2 de mayo de 2025.

El año 2025 fue especialmente significativo en la historia de Zimbabue en lo que respecta al bienestar de los Pueblos Indígenas y las comunidades marginadas. A finales de enero de 2025, Estados Unidos suspendió toda la ayuda exterior a Zimbabue y, de hecho, a la mayoría de los demás países del mundo. Esta ayuda se le había proporcionado a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del Sida (PEPFAR). Para Zimbabue, esto supuso un recorte del 83 % en la financiación, que hasta entonces había beneficiado a 1.300.000 de personas. El país había estado recibiendo 200 millones de USD (aproximadamente 169 millones de EUR) al año. Según ONUSIDA, más de 1.200 empleados médicos y técnicos han sido cesados en sus funciones, y cientos de clínicas y centros de salud han tenido que cerrar sus puertas.1 En 2025, menos del 80 % de los tshwa y doma fueron abastecidos con suministros básicos del gobierno zimbabuense y de organizaciones no gubernamentales, en el marco de diversos programas. Se registró un aumento del desempleo, cierres de escuelas, infancias sacadas del sistema educativo para trabajar y descensos en la producción agrícola debido a la falta de acceso a semillas. En 2025, tanto los doma como los tshwa san seguían sufriendo discriminación, inseguridad alimentaria, bajos niveles de empleo, limitación en la participación política y falta de acceso generalizado a los servicios sociales y de salud.2

En 2025, no se promulgaron nuevas políticas ni se aprobaron nuevas leyes relacionadas con los Pueblos Indígenas y las comunidades marginadas en Zimbabue. Los tshwa cuentan con un jefe, Christopher Dube, cuya autoridad ha sido reconocida por el gobierno zimbabuense. Dube pidió que en 2025 se prestara mayor atención a los problemas socioeconómicos de los tshwa.


Este artículo forma parte de la 40.ª edición de El Mundo Indígena, una publicación anual de IWGIA que documenta e informa sobre los avances experimentados por los Pueblos Indígenas. Encuentre El Mundo Indígena 2026 completo aquí


Asuntos relacionados con las áreas protegidas

El área donde los tshwa habían residido por generaciones, el Parque Nacional Hwange (HNP), constituye la mayor área protegida de Zimbabue y un destino clave para el turismo. Con una superficie de 14.651 km2, alberga la población más grande y diversa de animales salvajes, reptiles, anfibios y aves del país. Hasta finales de la década de 1920, fue el principal asentamiento residencial de los tshwa y goza de una amplia historia arqueológica, con yacimientos prehistóricos e históricos de recolectores, agricultores, comerciantes y exploradores.3 Desde el desplazamiento de los san y otros pueblos en la década de 1920, el Parque Nacional Hwange se ha convertido en un importante motor económico para el oeste de Zimbabue, pero ha sido motivo de controversia desde su creación en 1927. En la actualidad, es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

En 2025, se detuvo a varias decenas de personas por caza furtiva en el área del Parque Nacional Hwange, según Bhejane Trust, una organización conservacionista sin ánimo de lucro que monitorea este tipo de actividades en el sector norte del parque. Sin embargo, no hay pruebas de que los tshwa hayan participado en delitos relacionados con la fauna silvestre o el tráfico de productos derivados de ella en 2025.

En el centro del valle del Zambeze, los doma también enfrentaron detenciones por presuntas violaciones de las leyes de conservación de la vida silvestre. Según denunciaron, las detenciones eran ilegales, ya que sostienen no haber capturado ningún animal silvestre sin licencia. También han tenido que lidiar con las inundaciones del último año. Sus campos agrícolas han sido invadidos por elefantes y babuinos, y su ganado ha sido presa de leones, hienas y otros depredadores. Anteriormente, el acceso a las tierras de los doma había estado restringido por la creación del Parque Nacional Chewore y la zona de safari Dande. Los doma aseguran que están buscando acceder a más tierras sobre las que puedan obtener derechos legales, pero en 2025 no tuvieron mucha suerte en sus intentos.4

Asuntos políticos de Zimbabue

En 2025, se produjeron disturbios antigubernamentales contra el presidente Emmerson Mnangagwa.5 Según se informa, tanto los tshwa como los doma participaron en algunas de estas protestas en Harare, la capital de Zimbabue, que comenzaron en marzo de 2025. La popularidad de Mnangagwa es abismalmente baja en Matabeleland Norte y Matabeleland Sur, donde residen actualmente los tshwa, debido a su participación en el genocidio de Gukurahundi entre 1982 y 1987. Las manifestaciones que conmemoraban este hecho fueron dispersadas por fuerzas del Estado. En 2025, se acusó al presidente zimbabuense y a sus ministros de corrupción masiva, y se expresó preocupación de que funcionarios gubernamentales estén implicados en la adquisición ilegal de tierras en la provincia de Matabeleland.

En 2025, la Comisión de Derechos Humanos de Zimbabue (ZHRC) no realizó ninguna visita a las comunidades tshwa ni doma.6 Sin embargo, a pesar de los recursos limitados, la única organización san en Zimbabue, el Fondo de Desarrollo de Tsoro-o-tso San (TSDT), se mostró muy activa. A mediados de 2025, organizó talleres sobre el cambio climático para 3.000 miembros de la comunidad. Estos talleres proporcionaron conocimientos útiles sobre las formas en que los tshwa se han adaptado al cambio climático y sobre la utilidad a largo plazo de sus estrategias.

La situación de las mujeres indígenas

En reuniones comunitarias, los tshwa y los doma declararon que seguían preocupados por los problemas de violencia de género que afectan a las mujeres, así como por el maltrato doméstico —físico y verbal— que sufren las infancias. Varias organizaciones de mujeres de Zimbabue, entre ellas la Coalición de Mujeres de Zimbabue (WCoZ), Mujeres de Zimbabue en Pie (WOZA) y Mujeres y Tierra en Zimbabue (WLZ), pidieron que se prestara mayor atención a los problemas de las mujeres y las infancias, y que se potenciara el empoderamiento de la mujer. Las cuestiones relacionadas con los derechos de las mujeres se incorporaron al plan de estudios nacional que se implementó en los centros de desarrollo infantil y en las escuelas primarias de Tsholotsho, con el apoyo del Fondo de Desarrollo de Tsoro-o-tso San. En 2025, aumentó el número de mujeres indígenas que decidieron unirse a organizaciones de mujeres en busca de empoderamiento.

Paz y seguridad en Zimbabue

En 2025, la paz y la seguridad de Zimbabue se vieron gravemente amenazadas por varios motivos. En primer lugar, los severos recortes en la ayuda al desarrollo y la asistencia humanitaria, que estaban teniendo graves repercusiones. En segundo lugar, la situación de seguridad en el país, que se vio agravada por las manifestaciones antigubernamentales y la reacción del Estado ante ellas. En tercer lugar, se produjo un descenso en las remesas procedentes de personas indígenas y pertenecientes a minorías que se encuentran fuera del país. A finales de 2025, los Pueblos Indígenas de Zimbabue seguían presionando al gobierno para que les concediera un trato equitativo y justo ante la ley y el pleno reconocimiento de sus derechos sociales, políticos, económicos y culturales. También buscaban ampliar el acceso a los servicios de salud y sociales, y especialmente a los medicamentos para el VIH y el sida. A pesar de este panorama, había esperanzas de que el siguiente año fuera mejor que el 2025 para los Pueblos Indígenas y las comunidades minoritarias.

Davy Ndolovu es el director del Fondo de Desarrollo de Tsoro-o-tso San (TSDT), Tsholotsho, Zimbabue. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Ben Begbie-Clench es consultor especializado en cuestiones relacionadas con los san del sur de África y reside en Namibia. Contacto: benbegbie@ gmail.com

Robert Hitchcock es profesor de Antropología en la Universidad de Nuevo México, Albuquerque (Nuevo México). Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Melinda Kelly trabaja con el Fondo para los Pueblos del Kalahari (KPF), una organización no gubernamental que opera en el sur de África desde 1973. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Este artículo forma parte de la 40.ª edición de El Mundo Indígena, una publicación anual de IWGIA que documenta e informa sobre los avances experimentados por los Pueblos Indígenas. Encuentre El Mundo Indígena 2026 completo aquí


Notas y referencias

  1. ONUSIDA, “The impact of the U.S. funding freeze in Africa” (El impacto de la suspensión de fondos de EE. UU. en África). UNUSIDA, 10 de junio de 2025.
  2. ONUSIDA, “The impact of the U.S. funding freeze in Africa” (El impacto de la suspensión de fondos de EE. UU. en África). ONUSIDA, 10 de marzo de 2025.
  3. Simon Makuvaza, comunicación personal, 26 de julio de 2025.
  4. Declaraciones de los doma, comunicaciones personales, 20 de julio de 2025.
  5. Z. Matiwane y J. Mayer. “Zimbabwe’s leader faces call for removal from within his own Party” (El líder de Zimbabue se enfrenta a una moción de destitución desde dentro de su propio partido). New York Times, 31 de marzo de 2025. https://www.nytimes.com/2025/03/31/world/africa/zimbabwe-demonstrations-mnangagwa.html
  6. Comisión de Derechos Humanos de Zimbabue, informe anual, 2025.
  7. Fondo de Desarrollo de Tsoto-o-tso San (TSDT), informe anual, 2025.

Etiquetas: Global governance, Derechos Humanos

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