La aspiración de los pueblos indígenas a ejercer su derecho a autonomía estimula muchas de sus luchas políticas actuales y, de hecho, algunos Estados han reconocido autonomías indígenas, especialmente en el Ártico y América Latina. Asimismo, varios Estados han modificado su legislación nacional para incorporar el derecho de los pueblos indígenas a la autonomía territorial. Sin embargo, este cambio a menudo se ve socavado en la práctica por las dinámicas de la globalización económica neoliberal, en particular, mediante el despojo de tierras por parte de compañías extractivas. En la mayoría de los países aún se han de tratar importantes desafíos antes de que los pueblos indígenas puedan ejercer su derecho al autogobierno.

Reafirmar la autonomía es un proceso social, económico, cultural y político que va más allá del reconocimiento y ejercicio de derechos dentro de un espacio territorial definido. Ello implica una relación de igualdad con actores externos y, sobre todo, sienta la base para la supervivencia sociocultural y política de los pueblos indígenas como pueblos con libre determinación. Este proceso político está interrelacionado con todos los grandes desafíos a los que se enfrentan los pueblos indígenas, desde la resiliencia alimentaria, la migración del entorno rural a centros urbanos y el ejercicio del consentimiento libre, previo e informado (CLPI) de conformidad con protocolos y prácticas comunitarios. Acometer estos y otros retos, como los que surgirán del contexto de la COVID-19, es solo posible si se fortalece la autonomía indígena.

La elaboración de protocolos o políticas de CLPI autónomo constituye un pilar central del ejercicio de autonomía y proporciona normas culturalmente adecuadas a actores externos para la interacción basada en derechos con los pueblos indígenas. Desarrollados por los propios pueblos indígenas, estos protocolos son una importante manifestación de su derecho a la libre determinación y autonomía. Promoveremos y respaldaremos el desarrollo de dichos protocolos en toda América Latina y otras regiones.

El principal foco de nuestro trabajo durante el siguiente lustro será fortalecer gobiernos indígenas, proveer asistencia técnica, promover debates sobre diferentes aspectos de la implementación de autonomías y facilitar el intercambio de experiencias entre regiones y pueblos indígenas. Haremos especial hincapié en la participación de jóvenes indígenas, incluyendo análisis de las consecuencias de la creciente migración (sobre todo de personas jóvenes) a núcleos urbanos.

ÁREAS FOCALES ESTRATÉGICAS (2021-2025)

Documentar: haremos especial énfasis en la sistematización y divulgación de experiencias de autonomía. Analizaremos los procesos de afirmación de la autonomía, involucrando a diferentes segmentos de la población indígena, académicos y el público en general, y todo ello se documentará en una amplia gama de medios de comunicación, incluyendo libros, publicaciones digitales, programas en video y radio y redes sociales.

Reivindicar: IWGIA apoyará labores de incidencia para instruir al público en general sobre experiencias de gobiernos indígenas, ejercer influencia sobre responsables de formular políticas y funcionarios públicos nacionales y locales, así como instituciones internacionales, y facilitar alianzas de múltiples partes interesadas para aplicar en la práctica las visiones indígenas de desarrollo y autogobierno y autonomía territorial. Involucraremos a mecanismos internacionales de derechos humanos en la promoción del derecho a autonomía y su realización en la práctica.

Empoderar: promoveremos el establecimiento de gobernanza territorial proporcionando apoyo para fortalecimiento organizativo y asistencia técnica, y facilitando el intercambio de experiencias entre regiones y pueblos indígenas con la finalidad de debatir visiones y modalidades concretas. Nos centraremos también en la participación de personas jóvenes en este proceso.